Trekking por Taman Negara, la selva de Malasia más antigua del mundo

Nuestro viaje elegido en 2018 fue recorrer el sudeste asiático durante un mes y medio. Malasia fue el tercer país de los cuatro que visitamos y en el que vivimos una de las experiencias más únicas del viaje y de nuestra vida.

Antes de iniciar el viaje, Álex ya había oído hablar de Taman Negara y sus trekkings. En cuanto llegamos a Kuala Lumpur, la capital de Malasia, nos pusimos a pensar en cómo hacer ese viaje a la selva más antigua del planeta.

Si tienes pensado viajar a Malasia y quieres vivir esta experiencia, quédate a leer el artículo para saber cómo hacerla posible. Puede que no tengas pensado visitar este país asiático pero te seguro que te entrarán unas ganas locas de hacerlo al terminar el artículo.

Han pasado casi tres años desde que hicimos este viaje y hemos tenido que hacer mucha memoria para poder recordar todos los pasos que seguimos y así, haceros una guía completa y fiable. En ese momento no teníamos blog ni nos planteábamos contar nuestras aventuras por redes, no apuntábamos nada ni lo registrábamos, simplemente hacíamos nuestras fotos como todo el mundo y disfrutábamos del viaje.

A pesar de eso, juntando la memoria de los dos, hemos conseguido recuperar todas las vivencias y pasos que seguimos. Esperemos que esta guía os ayude en vuestro camino por la selva malaya. ¡Empezamos!

¿Qué es Taman Negara?

El Parque Nacional de Taman Negara se encuentra en pleno centro de la península de Malasia. Es una selva tropical que se formó hace aproximadamente 130 millones de años, siendo así la más antigua del mundo.

El ser humano comenzó a habitar estos bosques hace 2.000 años y en la actualidad podemos encontrar poblaciones autóctonas en los alrededores del parque.

Tiene un área de 4.000 m2 y alberga hasta 10.000 tipos de plantas y 350 especies animales. La zona fue declarada Parque Nacional en 1938 con el fin de proteger la flora y la fauna .

La administración del Parque pertenece al pueblo Kuala Tahan, lugar muy importante y que debéis recordar para hacer el trekking, pues será vuestro campamento base si seguís nuestra guía.

Pasos a seguir para hacer el trekking

Nuestro trekking empieza en la capital de Malasia porque es el único sitio que teníamos pensado visitar del país a parte de la selva. Es posible que se pueda comenzar desde otro punto de la península, pero nosotros os contaremos nuestra experiencia desde Kuala Lumpur.

Día 1: salida desde Kuala Lumpur y alojamiento en Kuala Tahan

El primer paso es comprar el ticket de bus que os llevará desde Kuala Lumpur a Kuala Tahan. Lo podréis conseguir en la estación de autobuses Pekeliling, situada en el centro de la capital,  por un precio muy bajo. El trayecto total de Kuala Lumpur a Kuala Tahan os puede salir por unos 10€.

Pero el autobús que cojáis en Kuala Lumpur no os llevará directo a Kuala Tahan. Antes de llegar a vuestro destino haréis una parada en la estación de autobuses de la localidad de Jerantut donde tendréis que cambiar de vehículo y esperar a otro bus.

De todas formas, hay más opciones para llegar al destino: en taxi o en autobús directo. En la web Rome2rio encontraréis todas las opciones. Nosotros no conocíamos esta aplicación cuando visitamos Kuala Lumpur y nos habría sido de mucha ayuda porque se nos hizo un poco lioso el camino a Kuala Tahan. 

Nuestro recorrido, como os decíamos, fue coger un autobús en Kuala Lumpur y luego otro en Jerantut. Tuvimos que esperar mucho al autobús en Jerantut para llegar a Kuala Tahan. Creemos que era una línea pública y sólo pasaba una vez al día, por lo que os recomendamos salir de Kuala Lumpur a primera hora aunque luego tengáis que esperar mas tiempo en la estación de Jerantut.

Si seguís nuestro recorrido, el viaje será más económico y, para qué engañarnos, tiene un puntito más de aventura. En cambio, podéis reservar, a través de la aplicación que os hemos indicado antes, un minibús directo a Kuala Tahan que os saldrá, como os hemos dicho, un poco más caro (el precio varia dependiendo de la temporada).

Una vez lleguéis a Kuala Tahan recorred el pueblo y preguntad por alojamientos para viajeros. Es un pueblo pequeño y hay pocos, nosotros encontramos un hostel regentado por una señora muy amable que nos alojó por muy poco dinero, seguro que vosotros encontrareis uno parecido sino el mismo.

Una vez tuvimos el alojamiento, nos dirigimos a reservar el trekking. Lo hicimos presencialmente yendo a la caseta de turismo. Para encontrarla preguntamos a las personas del pueblo hasta que dimos con ella, lo cual no fue difícil porque el pueblo vive prácticamente de las visitas a la selva.

Como podéis ver, no planeamos mucho nuestro viaje a Kuala Tahan. Por diferentes vicisitudes del viaje no tuvimos mucho tiempo para pensar en esta excursión y fuimos resolviendo cada cosa según iba surgiendo. Todo salió bien pero podría no haber sido así. Podríamos habernos quedado sin sitio en el trekking el día que queríamos hacerlo, sin autobús o sin alojamiento. Por eso, os recomendamos que, si podéis, reservéis las cosas con tiempo.

Nosotros elegimos el trekking de dos días. Es decir, dormimos una noche en la selva y luego volvimos, pero podéis elegir otras opciones y quedaros durante más días recorriendo el Parque.

El precio de este trekking nos costó alrededor de 50€, el cual incluía comida, saco de dormir y el trasporte en barca por el río. Si no recordamos mal, las entradas al parque iban a parte y las tuvimos que pagar una vez entramos con todo el grupo, aunque el precio era simbólico (ya lo hemos incluido en el precio total).

Día 2: Comienzo del trekking

Nos levantamos muy temprano y dejamos nuestras mochilas grandes en el centro de turismo donde contratamos el trekking, para volver a por ellas al día siguiente. Cogimos sólo lo imprescindible y lo llevamos en la mochila pequeña. Después hicimos lo más importante antes de comenzar un largo trekking por la selva: desayunar.

El pueblo de Kuala Tahan no es muy grande y el día anterior estuvimos mirando dónde desayunar. Nos decidimos por un pequeño bar cerca del hostel en el que tomamos un buen desayuno para recargar fuerzas.

Después nos dirigimos al punto de partida, el lugar desde donde comenzaba la aventura y donde nos reuniríamos todo el grupo antes de salir. Era justo al lado del río en una pequeña cabaña.

Antes de comenzar, conocerás a los guías y haréis el reparto de víveres. En un trekking tan largo y en el que estarás dos días con todo el grupo, es importante organizarse bien. Cada persona lleva una mochila grande a su espalda en la que carga con parte de la comida para todo el recorrido, y con tres botellas de agua grande que deberás racionarte.

Una vez el reparto esté hecho, la aventura comienza al más puro estilo explorador: una pequeña ruta en canoa por el río Sungei Tembeling. El resto de la ruta consiste en recorrer diferentes puntos del Parque.

En un sólo día experimentarás qué es subirse a un puente colgante en medio de la selva, qué se siente al anda horas y horas por un terreno desconocido lleno de vegetación, cruzar un rio por un tronco caído, la sensación al ver en tu cuerpo pequeños puntitos rojos que indican que te han picado las famosas y pequeñas sanguijuelas, y muchas más experiencias.

Pero, sin duda, la experiencia soñada de todo viajero que se adentra en la selva es la de poder dormir una noche en la cueva de los murciélagos llamada Gua Telinga. Y es que, este es el punto más increíble de la ruta.

La cueva es muy especial, os impresionará. Nada más llegar os acomodaréis (entre comillas, porque dormir en el suelo de una cueva no va a ser muy cómodo, os aviso) y el guía os preparará la cena. El final del día consistirá en una cena con todo el grupo y después a descansar.

Día 3: Fin del trekking y vuelta a Kuala Lumpur

Por la mañana amanecerás en la cueva y, para que engañarnos, con un poco de sueño y dolor de espalda. Pero vivir una aventura así lo compensará, te lo aseguro.

En este segundo día en la selva comenzara el camino de vuelta. Desayunaréis y os pondréis otra vez en ruta. Esta vez nos adentramos en otra pequeña cueva donde habitaba una rana bastante curiosa, así como más murciélagos. El camino de vuelta fue algo duro. Arrastramos todo el cansancio del día anterior y, además, el calor era bastante agotador. Aunque, es cierto que tuvimos problemas antes de esta aventura y ya íbamos algo cansados.

Nuestro guía fue genial, le recordamos con mucho cariño y fue una persona encantadora. Pero sólo a él se le ocurrió ese día hacernos unos noodle calientes (y picantes) en una de las zonas donde más daba el sol. Por poco me mareo pero al final todo fue bien.

Cuando llegó la tarde hicimos la última parte del trekking: la vuelta en canoa, como al principio. Aquellas personas que se iban a quedar más tiempo en la selva se quedaron y el resto volvimos por el río.

Fue una experiencia única y la volveríamos a repetir sin duda. Aunque en ese momento nos dijimos el uno al otro: “Yo con una noche he tenido suficiente”. Es agotador pero nos encantó. Aún así no alargaríamos la experiencia más allá de una noche.

Cuando llegamos al pueblo, recogimos nuestras mochilas y nos subimos al bus, que os recordamos, solo pasaba una vez al día. Y rehicimos el camino de nuevo. Paramos en Jerantut y esperamos al bus que nos llevaría de vuelta a Kuala Lumpur.

Consejos para disfrutar del camino

No te preocupes por las sanguijuegas de la selva. No son venenosas ni transmiten enfermedades. Es muy fácil que te piquen si dejas cualquier parte de tu cuerpo al descubierto, aunque sea pequeña.

Alex fue muy cuidadoso y consiguió que ninguna le picara. Intentaba no dejar la mochila en el suelo durante los descansos del trekking para que ninguna se subiera, colgándola en las ramas de los arboles. Y si la dejaba en el suelo, siempre la revisaba.

Se cubría bien los tobillos (puedes meter el pantalón dentro de los calcetines) y la cintura (partes que se pueden quedar al descubierto muy fácilmente) para evitar que le picaran. Yo, por el contrario, fui más despreocupada y tuve tres picaduras. Pero, lo dicho, no os preocupéis, si os pican no notareis nada y es hasta gracioso.

Llevad ropa adecuada. Los pantalones largos son fundamentales, al igual que un buen calzado.

Como os he dicho antes, si tenéis tiempo de planificar algunas partes de la ruta hacedlo para que no haya riesgo de que no podáis hacer la actividad. Nosotros tuvimos suerte y salió todo bien, pero podría no haber sido así. Así que, si tenéis tiempo, planear aunque sea algunas partes, como el transporte y el alojamiento.

Y poco más, todo esto consiste en disfrutar y afrontar las dificultades de la ruta con cabeza y con espíritu aventurero.

Nos leemos en otro post! UN SALUDO RUTEROS!

(Visited 5 times, 1 visits today)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *