Cuando uno piensa en hacer una ruta por la Toscana, automáticamente cree que su viaje va a consistir únicamente en ver pueblos con encanto y ciudades italianas emblemáticas. Aunque en parte esto es cierto y el principal atractivo turístico de esta región son las históricas urbes y pintorescas aldeas, hay mucho más que ver en la Toscana.
Con este artículo, además de recomendarte los 12 lugares que no te puedes perder en tu viaje por la Toscana, mi objetivo es darte a conocer otros sitios menos conocidos, sobre todo calas y zonas termales. A mí, personalmente, estos lugares me gustaron incluso más que los pueblos y volvería únicamente para disfrutar aún más de ellos y para conocer otros que se me quedaron en el tintero.
Sin más dilación, empecemos a profundizar en este emblemático destino italiano que ha atrapado el corazón de muchos viajeros.
*Como siempre, te dejaré enlace a Google Maps de todas las ubicaciones que te recomiendo para que puedas saber la localización exacta y guardarla en tu carpeta.
*Puedes combinar esta lectura con las historias de Instagram que publicamos sobre nuestra ruta por la Toscana día a día:
Introducción a la región de la Toscana 🌾
El territorio de la República Italiana está dividido en 20 regiones, siendo la Toscana una de ellas. Está ubicada en la zona que se conoce como Italia central, y su costa oeste está bañada por el mar de Liguria, ofreciendo unas hermosas calas en diferentes partes de su territorio.

A su vez, la región se divide administrativamente en 10 provincias (por lo que funciona de manera muy similar a la organización territorial de España).
La Toscana es uno de los principales destinos turísticos del país por su patrimonio histórico, artístico, cultural, geográfico y económico, recibiendo turistas de forma constante a lo largo del año.
Recomendaciones para tu ruta por la Toscana ⛲
¿Coche o tren?
Nosotros hicimos nuestra ruta por la Toscana en coche. Tener vehículo propio te permite llegar a zonas a las que el tren no llega y conocer muchos más rincones de esta región. Además, los populares caminos de la Toscana, en los que los altos árboles y las características casas son los protagonistas, se pueden disfrutar al máximo en coche. Además, este vehículo te permite parar cuando quieras para contemplar el paisaje y hacer algunas fotos únicas.
Sin embargo, el coche también tiene sus partes negativas. Por un lado, tendrás que dedicar parte del presupuesto a pagar parkings privados o públicos, ya que sobre todo en los pueblos o ciudades no es habitual encontrar aparcamiento gratuito. Otra opción es optar por alojamiento con parking incluido, pero esto puede limitar en ocasiones tus opciones.

En cuanto a los peajes, dentro de la Toscana nosotros no encontramos ninguno, pero sí que tuvimos que pagar uno cuando salimos de la región para visitar Cinque Terre (aunque eso es otra historia). Aun así, como recordatorio, si no queréis pagar peaje no olvidéis poner en Google Maps siempre la opción de «evitar peajes» en el apartado de «opciones de ruta».
Si optas por hacer la ruta por la Toscana en tren, debes saber que hay muchos destinos a los cuales este medio de transporte no llega. Sí que cubre las principales ciudades, pero para llegar a los pueblos normalmente tendrás que coger, adicionalmente, un autobús (lo cual puede alargar y complicar la organización del viaje). Incluso, hay puntos en los que, directamente, no puedes llegar si no es con coche. En resumen, si solo pretendes visitar las principales ciudades y algunos pueblos, puede ser buena idea utilizar el tren y el autobús, pero no es algo que te recomiendo si quieres conocer puntos menos conocidos y más allá de las urbes.
2 aeropuertos posibles
En la Toscana encontramos dos aeropuertos principales a los que viajan la mayoría de turistas que quieren conocer la región: el aeropuerto de Pisa y el aeropuerto de Florencia. Puedes mirar en los principales buscadores de vuelos para ver cuál es la opción más económica. Incluso puedes plantearte aterrizar en uno y reservar el vuelo de vuelta desde otro si es más económico o si viene bien para tu ruta.
12 sitios que ver en la Toscana para incluir en tu itinerario 🌻
Nuestro viaje por la Toscana italiana duró 15 días (dos semanas), razón por la cual no nos dio tiempo a ver todos los atractivos turísticos de cada uno de los destinos. Si tú prefieres un viaje más pausado en el que dedicar más tiempo a cada uno de los lugares, puedes reducir el número de sitios que ver. Sin embargo, creo que el encanto de hacer una ruta por la Toscana es recorrer varios sitios y experimentar el viajar por la región, más que quedarte mucho tiempo en un sitio en concreto.
Mi recomendación es que, primero, hagas un viaje por la Toscana en el que incluyas varios sitios (como los que te voy a recomendar en este apartado). Luego, puedes volver a visitar aquellos que más te hayan gustado para descubrirlos más a fondo. Esto nos pasó a nosotros, por ejemplo, con Florencia. Le dedicamos solo un día, pero es tan interesante y bonita que volveríamos solo por verla únicamente a ella.
¡Empecemos con las recomendaciones!
Pisa
Nosotros elegimos el aeropuerto de Pisa como entrada y salida a Italia, por lo que nuestra ruta por la Toscana empezó y terminó en esta mítica ciudad. Por supuesto, nuestra primera parada fue la Piazza dei Miracoli, donde se encuentran la famosa Torre inclinada de Pisa, el Baptisterio, el Campo Santo (cementerio) y el Duomo. Esta plaza es uno de los centros de arte medieval más importantes del mundo.
Puedes disfrutar de este entorno de diferentes maneras:
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- Recorriendo únicamente los alrededores sin entrada a ninguno de los sitios.
- Comprar la entrada a todos los monumentos.
- Comprar la entrada a todos los monumentos con guía.
- Comprar la entrada solo a determinados monumentos.
Aunque puedes comprar la entrada una vez estés en la plaza, como buen sitio turístico que es, se recomienda que tengas tu pase con antelación para evitar que se agoten los tickets.
Pero la Plaza de los Milagros no es lo único que puedes ver en Pisa. Te invito a acercarte al río Arno para ver la Chiesa de Santa Maria della Spina y caminar por la ribera.

Lucca
La ciudad amurallada de Lucca es nuestra siguiente parada. Es el lugar perfecto para dejarse llevar por las diferentes calles y caminar apreciando todo lo que pueden ofrecer. Dentro de la muralla no podrás acceder con tu coche, que deberás dejar en alguno de los parkings habilitados en el exterior.

En este enlace te dejo un mapa con los puntos más importantes dentro de la muralla de Lucca, que te será muy útil para no perderte ningún lugar histórico importante. Te recomiendo que no tengas prisa y disfrutes del interior de estos muros con tanta historia. Además, también hay cafés, restaurantes y tiendas donde puedes desayunar, comer o comprar algún tentempié.
Florencia
Nuestra primera parada en esta preciosa ciudad no podía ser otra que Ponte Vecchio, el puente medieval sobre el río Arno. Es todo un símbolo de la ciudad y, sin duda, uno de los puentes más famosos del mundo. Y no solo eso, es uno de los pocos puentes habitados que podemos encontrar a día de hoy. Es un puente que ha sufrido muchas destrucciones y reconstrucciones, ni se sabe cuántas en total, y su larga historia le ha otorgado de innumerables leyendas, algunas de las cuales son reales. Además de admirar Ponte Vecchio desde el exterior, también puedes recorrer su interior y conocer las tiendas que alberga de joyería y artesanía.
En cuanto al río Arno, hay una cosa que nos hubiera encantado hacer, pero que no planeamos y no pudimos hacerlo realidad porque llegábamos tarde a un sitio que luego os contaré. La cosa es que vimos varias barquitas llevar viajeros por el río, y parecía una actividad muy relajante y perfecta para conocer Florencia desde otra perspectiva. Sin duda, si volvemos a Florencia, no se nos olvidará reservar con tiempo un paseo en barca por el Arno.

El sitio al que llegábamos tarde era a ver el atardecer desde Piazzale Michelangelo, y menos mal que no dejamos esta actividad para el futuro. Las vistas durante la puesta de sol desde esta plaza elevada son una auténtica maravilla. Aunque hay muchísima gente (como es obvio) la verdad que es un punto obligado en tu itinerario. Mi recomendación es que te lleves una bebida fresquita para disfrutar más aún de la panorámica y de la experiencia. Muchos visitantes lo hacían, e incluso algunos se llevaban una pizza para tomársela mientras observaban las vistas desde las escaleras de la plaza. No sé qué vista es más bonita desde la plaza, al atardecer o cuando ya se ha ido completamente el sol y se ve la ciudad a oscuras.

Después de este precioso atardecer, no sabíamos dónde cenar porque no llevábamos ningún sitio apuntado. Paseando nos encontramos con el restaurante Signorvino, junto al río Arno, y afortunadamente tenían mesa. Cenamos una rica: tagliatelle al barolo y tortelli basilico e pignoli.
Al día siguiente continuamos con el itinerario turístico y nos dirigimos al Museo de Leonardo Da Vinci y al Duomo de Florencia. En Italia se llama Duomo a la iglesia principal de cada ciudad. Por eso, si viajas por el país, verás que es muy común que cada urbe tenga el suyo propio. Es increíblemente bonito y, de nuevo (al igual que para ver la zona de la torre de Pisa), hay diferentes opciones de entradas:
- Visitar todos los monumentos en un periodo de tres días.
- Visitar solo algunos de los monumentos durante tres días.
- Visitar todos los monumentos con guía.
- Visitar la Catedral y el Museo de la Misericordia con guía.
Después de esta visita, o en cualquier momento durante tu visita a Florencia, te recomiendo no perderte una de las mejores heladerías de nuestro viaje por la Toscana. Se llama La Strega Nocciola y es un auténtico manjar donde todos los helados que ofrecen son artesanales. Y es que sí, en Italia vais a encontrar muchísimas heladerías y la gran mayoría riquísimas, pero durante nuestra ruta por la Toscana queríamos probar al menos una que realmente nos sorprendiera, y sin duda esta lo hizo. Lo mejor es que hay varias sedes repartidas por Firenze, pero nosotros probamos la que está cerca del Duomo.
Por supuesto, en Florencia hay mucho más que ver de lo que yo te he contado en este apartado, pero como te comentaba, en un tour por la Toscana la gracias es ir moviéndose de un lugar a otro e, inevitablemente, hay puntos que debes dejar para otra ocasión.
Monteriggioni
Monteriggioni es una ciudad medieval también amurallada y que se asienta sobre una colina, quedando así un poco elevado sobre el resto del territorio. También se caracteriza por su estructura circular y por haber aparecido en muchas películas como La vida es Bella, Gladiator (de la cual hablaremos más adelante) y en el videojuego de Assasin’s Creed.

Nosotros, visitamos Monteriggioni por la noche y cenamos en uno de sus restaurantes, donde probamos uno de los platos de pasta más típicos de la región de Toscana: la pasta al cinghiale (pasta con jabalí). Os recomiendo que esta sea la que probéis durante vuestro recorrido por esta zona, ya que es la especialidad y la que mejor suelen preparar.
La cara de Monteriggioni que nosotros conocimos fue preciosa, descubriendo la pequeña ciudad a la luz de la luna y de las incontables farolas de la calles. Sin embargo, por el día también tiene que ser preciosa y nos quedamos con muchas ganas de descubrirla a pleno sol para ver mucho mejor la vista de sus alrededores. Por si os interesa, en el siguiente enlace os dejo el acceso al mapa de Monteriggioni con los puntos turísticos más importantes.

Siena
El centro histórico de Siena, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es sin duda otro de los puntos imprescindibles que ver en la Toscana. De nuevo, antes de adentrarnos en sus antiguas calles, dejamos el coche en uno de los parkings habilitados en el exterior. Luego, nuestra primera parada fue la Piazza del Campo, una de las plazas medievales mejor conservadas de Europa. Es enorme y majestuosa.

Seguidamente, nos dirigimos a una de las tiendas de la ciudad llamada Antica Drogheria Manganelli 1879, un local con años de historia que vende productos tradicionales italianos enlatados. Tienen de todo, desde salsas y pastas hasta mermeladas. Es el lugar ideal para llevarte algún souvenir o recuerdo de tu ruta por la Toscana.
Después, nos acercamos al Duomo de Siena y seguimos recorriendo la ciudad sin rumbo fijo y disfrutando de sus callejuelas, no sin antes entrar en el Museo de la Tortura de Siena, que nos llamó bastante la atención. Aunque en estos sitios siempre hay que dudar de algunas de las afirmaciones que se hacen en los carteles informativos o en las audioguías, nos suelen gustar mucho y se disfruta aprendiendo detalles curiosos.

También os dejo enlace a un mapa turístico de Siena que me ha gustado mucho y que os puede ser muy útil si recorréis la ciudad por vuestra cuenta. Aunque siempre podéis reservar un tour guiado por Siena para aprender mucho más sobre la historia de la ciudad de la mano de un experto.
Pienza
Pienza fue uno de mis pueblos favoritos de la Toscana por varias razones. Empezaré por la primera. Casualmente, la noche que llegamos, coincidimos con un evento al parecer muy tradicional en el pueblo llamado «Juego de Cacio al fuso«. Pero esto lo supimos luego, lo que nosotros nos encontramos en la plaza principal (Piazza Pio II) es a un grupo de personas jugar a hacer rodar un queso grande de forma redondeada con el objetivo de hacerlo caer lo más próximo posible a un palo.
Parecerá una tontería, pero a día de hoy, poder presenciar este tipo de curiosidades y, encima, de forma tranquila y tan auténtica, tiene un valor turístico incalculable para mí. Al parecer, este juego forma parte del evento de «La Feria del Queso de Pienza», que se celebra desde 1960 generalmente los últimos días de agosto y el primero de septiembre. Mi recomendación, por supuesto, es que si podéis visitéis Pienza en estas fechas, sobre todo el último día que es cuando tiene lugar la competencia.

La segunda cosa que me hizo amar Pienza fue que allí probamos nuestra primera tabla toscana. Se llama así a una tabla de madera sobre la que se ponen quesos y embutidos típicos de la región. Lo acompañé con la conocidísima bebida italiana «Spritz«. Sin duda, esta combinación es casi una obligación en tu ruta por la Toscana. Nosotros elegimos el local llamado «Baccano Il Panino Toscano» situado en el corso Rossellino, 9. Siempre me gusta poneros el enlace a Google Maps con la ubicación, pero en este caso no sé por qué no aparece en el mapa. Igualmente, si no he entendido mal, sigue abierto y operativo según sus canales oficiales.
Y, por último, la tercera cosa que convirtió a Pienza en mi pueblo favorito de la Toscana fue que muy cerca se encuentra uno de los sitios donde se grabó una de las escenas más famosas de la película Gladiator. Se llama Cipressi del il Gladiatore y fue donde se filmó la famosa escena en la que el protagonista camina por los campos de trigo (aunque realmente en este caso no sería Russell Crowe sino un doble). Se puede llegar fácilmente en coche, pero este sería uno de los sitios que sin vehículo sería difícil acceder.

Le Terme Bagno Vignoni
Y aquí empieza una de nuestras partes favoritas que ver en la Toscana. Esta región italiana, aunque es más conocida por sus encantadores pueblos como ya hemos indicado, es realmente una zona muy rica en aguas termales, aguas subterráneas que salen a la superficie con una temperatura más alta a la temperatura ambiente y que tienen diversas propiedades gracias a los minerales que adquieren al pasar por el subsuelo.
Nosotros tuvimos la oportunidad de probar tres centros termales en Toscana, pero hay muchos más y cuando volvamos, sin duda, visitaremos muchos que se nos quedaron en el tintero. Pero, llegados a este punto, he de haceros un aviso: en la Toscana, como en muchas otras regiones termales del mundo, os vais a encontrar tanto termas públicas en la naturaleza como termas privadas que forman parte de un complejo de bienestar o de un hotel. Nuestra elección fue visitar estas últimas debido a que habíamos leído muchas críticas sobre el mal estado en cuanto a limpieza que tienen los lugares públicos.
Por ejemplo, uno de los sitios termales más famosos y fotografiados de las zonas termales de la Toscana son las Cascadas del Molino que hay en Saturnia. Es cierto que visualmente son preciosas, pero las opiniones sobre la basura y la suciedad nos echaron muy para atrás. Antes de pasar un mal momento y de estropearnos la experiencia preferimos acudir a lugares cuidados, pues el objetivo de este tipo de sitios es relajarse, y en un lugar lleno de basura eso es imposible.

Esta es solo una advertencia basada en mi experiencia. Puede que las administraciones se hayan puesto las pilas y que a día de hoy cuiden algunos de estos lugares públicos, lo desconozco. Pero que esta información os sirva para comprobar el estado de estos sitios públicos antes de ir y decidir con más conocimientos si acudir o no.
Dicho esto, os quiero hablar de la primera zona termal que visitamos llamada Terme Bagno Vignoni. Fue nuestra favorita porque es la que ofrece un mayor relax de todas las que visitamos. Es cierto que sus instalaciones no son muy grandes, pero tiene lo necesario para pasar unas horas de máximo disfrute y paz. Forma parte de un hotel de cuatro estrellas llamado Albergo Le Terme y en la recepción podrás conseguir tu ticket de acceso. Nosotros este spa no lo reservamos con antelación y, aún así, tuvimos suerte porque había sitio. Pero os recomiendo comprar los pases antes de tiempo por si acaso.

Las aguas de la terma de Bagno Vignoni tienen muchos beneficios, favoreciendo la salud ósea, la suavidad de la piel y la tonificación muscular. Cuenta con dos piscinas y un baño turco de vapor. La entrada, a fecha de publicación de este artículo, cuesta 38€/persona y lo mejor y que diferencia a esta terma de otras es que puedes estar hasta 5 horas. Normalmente, el tiempo medio que suelen dejar por persona es de una hora y media o dos horas, así que se agradece el detalle.

Además, la entrada incluye acceso a la zona de infusiones, albornoz, toalla, zapatillas, gorro de baño, bolsa y taquilla, habiendo en las instalaciones zona de relax y de descanso con hamacas. De verdad que estoy segura de que, si eres fan de este tipo de experiencia, se convertirá también en uno de los puntos fuertes de tu viaje.
Spa Terme di Saturnia
Seguimos con nuestra segunda terma favorita que ver en Toscana por su unicidad. Está muy cerca de la Cascada del Molino y su agua es la misma que podemos encontrar allí, del mismo tipo quiero decir. Hablamos de un agua sulfurada (por lo que desprende un olor potente y característico al que te irás acostumbrando), pero también contiene calcio, magnesio, bicarbonatos, sulfatos y dióxido de carbono. Todo este cóctel, convierte al agua termal de Saturnia en un combinado con propiedades reguladoras del metabolismo, antioxidantes, antiinflamatorias y de regeneración celular.
Pero, además de eso, por lo que es única el agua termal de Saturnia es por albergar en su interior bioplacton. Nada más verlo personarás que el agua está sucia, pero no. Este bioplacton natural, en sinergia con el agua, mejora la biodisponibilidad de los minerales de las aguas, aumentando sus beneficios terapéuticos. Te animo a visitar la página web del spa de Saturnia donde se explican en profundidad todos los beneficios de estas aguas.

Otra cosa que también hace a las aguas de Saturnia especiales, pero que en un principio te asombrará, son los pequeños gusanos rojos que también albergan sus aguas. No te asustes, sé que al leerlo te habrás extrañado, a mí me pasó lo mismo cuando los vi, pero investigando encontré información al respecto. Son totalmente inofensivos y están allí porque crecen en aguas ricas en nutrientes.
A diferencia de la anterior terma de Bagno Vignoni, el Spa Terme di Saturnia es un complejo grandísimo en el que se ofrecen diferentes piscinas exteriores de distintos tamaños y saunas. Te recomiendo que le dediques al menos unas seis horas y que optes por alquilar también una hamaca para disfrutar relajada y cómodamente del entorno.
Hay diferentes opciones de entrada. Yo os recomiendo la que se llama «All for you» que da acceso al Parco Termale (que es todo lo que os he contado). Es la más completa y cuesta unos 45€/persona. Si quieres una experiencia más exclusiva, puedes optar por la entrada «Club», que da acceso al Parco Termale y a otra zona privada donde poder seguir disfrutando de las aguas; incluso ofrece una opción de entrada nocturna.
Cala Civette
Por fin os puedo hablar de mi otra parte favorita que ver en Toscana: su costa. Yo creo que es uno de los grandes olvidados de esta región, pero la parte buena de eso es que recibe menos turistas y se puede disfrutar de las calas sin masificación; en definitiva, todo un regalo. En concreto, os quiero recomendar Cala Civette, es perfecta para hacer snorkel, pues sus aguas cristalinas permiten ver el fondo a la perfección. Nosotros nos llevamos nuestras gafas y estuvimos observando pececitos. Es una cala preciosa.

La única parte mala es que es un poco complicado su acceso. Hay dos caminos, pero ambos son un poco complejos. Primero de todo, e independientemente de la opción que elijas, deberás dejar tu coche en el parking que encontrarás mientras te diriges en coche a la cala. Una vez aparcado, puedes seguir dos vías:
- Dirigirte hacia la playa privada PuntAla y, una vez allí, ir hacia el norte (hacia la derecha mirando al mar) caminando sobre las rocas que hay en la costa. Es la opción más rápida, menos cansada, pero quizás más «arriesgada» por decirlo de alguna manera, pues caminar por las rocas puede no ser muy fácil. Por eso, es imprescindible llevar escarpines.
- Hacer el que creemos que es el camino oficial. Más largo, cansado y con el terreno irregular, habiendo partes con cuestas hacia bajo y hacia arriba. No lo hicimos porque la verdad es que está muy mal indicado y ni lo vimos, pero sabemos de su existencia porque es la ruta que seguimos para volver al coche. Está relativamente cerca del aparcamiento.
Si este plan no os convence, he visto que hay personas que hacen otra cosa interesante y que yo habría hecho si lo hubiera conocido en su día. Justo al lado de Cala Civette hay otra cala llamada Cala Violina. A diferencia de la anterior, para acceder a Cala Violina hay que reservar entrada (pues hay pases limitados) y pagar un euro si se accede sin vehículo o 10€ si se va con coche. El aparcamiento de Cala Violina, eso sí, está vigilado a diferencia del de Cala Civette.

Nosotros esto no lo sabíamos cuando planeamos el viaje y cuando quisimos reservar no había sitio. Pero he visto comentarios que dicen que lo mejor es: aparcar en el parking de Cala Violina, visitar la cala y, desde ahí, visitar Cala Civette, ya que el acceso es más sencillo. En resumen, yo reservaría entrada a Cala Violina y aprovecharía para ver las dos playas.
Sassetta
Sessetta fue un pueblo que visitamos porque estaba justo al lado de las próximas termas que os vamos a recomendar en el apartado siguiente. Es muy pequeñito, pero la verdad que mereció mucho la pena pasear por sus calles antes de ir al balneario, pues tiene puntos realmente fotogénicos.
Todas las calles de Sassetta (que del toscano se puede traducir como «roca pequeña») son empedradas, conservando así el encanto del pueblo medieval que fue. Además, aunque nosotros no probamos ninguno, en los alrededores de Sasetta es donde se cultivan algunos de los mejores vinos de la Toscana.

Terme La Cerreta
Estas termas justo al lado de Sassetta tienen una belleza única y han sido construidas integrándose lo máximo posible en la naturaleza, por lo que están en total armonía con el entorno vegetal. Según la web de la propia terma, se han inspirado en la arquitectura etrusca y romana para construir el complejo. Es, sin duda, la terma más bonita que visitamos.
Por las piscinas de La Cerreta corren aguas termales que también poseen una gran variedad de beneficios y propiedades positivas para la piel, el sistema respiratorio y el musculoesquelético. Con la entrada general, además de probar las diferentes piscinas y las saunas, tienes acceso a infusiones y a un yogur artesanal orgánico que producen en el propio complejo.

El precio de la entrada general básica es de 35€/persona de lunes a viernes y de 40€ los sábados y domingos, pudiendo solo reservar a través de WhatsApp o de llamada telefónica. Nosotros lo hicimos a través de esta primera opción y son muy rápidos en su respuesta. Por otro lado, el tiempo que puedes estar en la terma varía de las 3 a las 4 horas dependiendo del día que reservas, lo que consideramos que es bastante razonable.
Castiglioncello
Terminamos por todo lo alto con otra parte de la costa toscana famosa en su día por haber sido el lugar de vacaciones de grandes personajes italianos del mundo del cine. Mi único objetivo con este destino mientras preparaba el itinerario era ver las vistas de las preciosas casitas de colores desde la Bahía de Quercetano. Lo cierto es que no tenía pensado ningún plan de baño ni había elegido ninguna cala, lo cual fue un gran error. En cuanto llegué a la costa de Castiglioncello me arrepentí profundamente. Así que espero que vosotros os llevéis ropa de baño para este último destino que ver en la Toscana.

Personalmente, para bañaros en Castiglioncello os recomiendo en concreto las playas que hay en la Bahía de Quercetano, ya que las vistas son muy bonitas. Se puede acceder libremente a través de unas escaleras que dan a la arena y disfrutar gratuitamente del agua, aunque también puedes alquilar algunas tumbonas. En cuanto al aparcamiento, en las inmediaciones encontramos zonas de estacionamiento gratuito, por lo que el lugar es bastante cómodo para visitar.

Y hasta aquí todos los lugares que os recomendamos ver en vuestro viaje por la Toscana. Espero que os haya sido útil y que esta guía os ayude a crear un mejor itinerario por la región. Si tenéis cualquier duda, como siempre, estaremos encantada de responderla en la sección de comentarios, así como de escuchar cualquier sugerencia. ¡Gracias por leernos!



