Si te gusta el norte de España y las zonas de montaña, no puedes dejar pasar la oportunidad de ir a los Lagos de Covadonga. En este artículo te contaremos nuestra experiencia por este maravilloso entorno natural para que le saques el máximo partido posible a tu visita. Desde ya te decimos que es una zona que no te defraudará y a la querrás volver. Así que toma nota y prepara bien tu viaje.
Un poco de historia sobre los Lagos de Covadonga 🐮
Situados en el Concejo de Cangas de Onís y en la parte asturiana del Parque Nacional de los Picos de Europa, la zona natural de los Lagos de Covadonga la forman esencialmente dos lagos de origen glaciar: el Enol y el Ercina. También existe un tercer lago, el Bricial, pero este solo se forma durante la época del deshielo y se puede ver en momentos concretos si ha sido un año de grandes precipitaciones o nevadas.
Ambos lagos, el Enol y el Ercina, se encuentran a 1.000 metros sobre el nivel de mar. El primero de ellos es el más grande de todos y el más hondo, situándose a poca distancia del segundo.
A continuación te contaremos todo lo que necesitas saber para adentrarte en este maravilloso paraje natural.
¿Cómo ir a los Lagos de Covadonga? 🚗
Hay varias formas de acceder a la zona de los Lagos (como los llaman allí), pero para hacerlo, hay que tener en cuenta la normativa de la época en la que nos encontremos.
Normativa de acceso para ir a los Lagos de Covadonga📑
La carretera de acceso a Los Lagos comienza en Covadonga (muy cerca de Cangas de Onís). La mayoría de meses del año se permite la entrada de vehículos privados, por lo que podrás entrar con tu coche sin ningún problema a cualquier hora. Sin embargo, esto cambia en temporada alta y en algunos días del año con el fin de evitar las aglomeraciones, el turismo masivo y, sobre todo, la contaminación en la zona natural.
Los momentos en los que se establecen esas limitaciones son del 31 de mayo al 17 de octubre, ambos días incluidos. En ese periodo de tiempo, si queremos ir a los Lagos de Covadonga con nuestro vehículo lo tendremos que hacer antes de las8:30 horas de la mañana. Esto significa que tendremos que sobrepasar la barrera de la carretera a los Lagos, que comienza en Covadonga, antes de esa hora.
Además, también se establece esa limitación del 27 de marzo al 4 de abril, además de los fines de semana de abril y mayo. El día 25 de julio, el 8 de septiembre, el 23 y 24 de octubre, el puente de todos los Santos y del 4 al 8 de diciembre también existe esa restricción. Aquí os dejamos la web «oficial» con los días y horarios actualizados por si hubiese habido modificaciones desde que escribimos este post.
Acceso en autobús a los lagos de Covadonga🚍
Si vas a ir a los Lagos de Covadonga durante los días de restricciones y no quieres madrugar mucho para acceder en vehículo privado, no dispones de uno o, simplemente, prefieres no usarlo, existen diferentes alternativas que te permitirán entrar cualquier día del año a la hora que desees.
Como nuestro viaje fue en junio (mes en el que existían las restricciones) no subimos en nuestro coche. Nos decantamos por subir en un autobús de la compañía ALSA. Estos parten hacia Los Lagos desde Cangas de Onís o desde Covadonga. Sin embargo, también puedes contratar taxis, taxis turísticos o excursiones para acceder.
Nuestra experiencia con los autobuses ALSA fue muy buena y es la opción más económica. Los autobuses ALSA operan durante todo el año y el precio de ida y vuelta por persona desde Cangas de Onís o Covadonga hasta Los Lagos es de alrededor de 18 euros.
Para comprar tu ticket puedes hacerlo presencialmente o por internet. Nosotros te aconsejamos que los compres directamente en su web por diferentes razones:
Puede que cuando llegues a Cangas o a Covadonga no queden pases para las horas que quieres porque ha habido una gran demanda.
Si los compras por internet tendrás preferencia de pase con respecto a las personas que lo compren presencial. ¿Esto qué quiere decir? Pues que en la web tú eliges el horario en el que quieres montarte al autobús y la hora a la que quieres irte de Los Lagos. En los tickets comprados presencialmente eso no es así, tendrás que hacer cola cada vez que llega un autobús y, dependiendo de la gente que haya, entrarás a ese autobús o al siguiente. Si los has comprado por internet te podrás saltar la cola y entrar al bus en el horario que tú has elegido marcharte de Los Lagos.
Os advertimos que el sobrepasar la cola puede que provoque que la gente que la está haciendo se indigne con vosotros porque no saben que tenéis preferencia. A nosotros nos ocurrió y tuvimos que lidiar con ello, pero no os preocupéis porque el conductor saber que tenéis preferencia. Podéis tratar de explicárselo tranquilamente al resto de pasajeros, aunque puede que no lo entiendan…
Una vez lleguéis al aparcamiento de Los Lagos, tanto en coche como en autobús, podréis hacer dos rutas: la de las minas o la circular.
La Ruta de las Minas de Buferrara (ruta corta): es una ruta circular de unos 3 kilómetros de duración. De las dos opciones, es el recorrido más corto y la primera parte del camino os llevará al Mirador del Príncipe. La siguiente parada serán las minas y por último el Lago Ercina, un paisaje absolutamente espectacular, aunque todo el camino lo es. Una vez hayas disfrutado del primer lago, te podrás dirigir al Mirador de Entrelagos, llamado así porque desde él podrás ver a ambos lados cada uno de los lagos. Para finalizar este recorrido corto descenderás hacia el Lago Enol para volver al punto de partida, el parking. Si no paras en ningún momento, esta ruta por los Lagos de Covadonga dura solo 1 hora, pero te aconsejamos que hagas paradas y disfrutes del camino pese a que tardes más tiempo en realizarlo.
La Ruta Circular (ruta larga): comienza desde el mismo punto que la Ruta de las Minas, pero se bifurca cuando se alcanza el Lago Ercina. En este momento, la Ruta de las Minas va hacia el Mirador de Entrelagos mientras que esta ruta se dirige hacia el Hayedo Palomberu y la Vega del Enol. En la última parte bordearás todo el lago Enol para terminar en el parking. De nuevo, se indica que la duración de esta ruta por los Lagos de Covadonga es de 1 hora y cuarto, pero para disfrutar bien del camino se necesita más tiempo según nuestro criterio.
Nosotros, por falta de tiempo, tuvimos que optar por realizar la Ruta de las Minas, aunque nos quedamos con ganas de descubrir esa parte que nos perdimos de la Ruta Circular. Nuestra recomendación es que hagáis la Ruta Circular larga (la segunda), pero que antes de ir hacia el Hayedo Palomberu subáis al Mirador de Entrelagos porque se tienen las mejores vistas de todo el entorno.
¿Cuánto tiempo pasar en los Lagos de Covadonga? ⏰
En este punto nosotros cometimos un error y quizás nos cogimos el autobús de vuelta a una hora muy temprana. Nos gustaría haber disfrutado más de Los Lagos y haber podido hacer la Ruta Larga. Por lo tanto, os recomendamos que aprovechéis para comer allí. Podéis llevaros comida ya preparada, pero también podréis disfrutar de la comida del restaurante que se encuentra justo enfrente del Lago Ercina. Tenía muy buena pinta cuando pasamos por delante, así que si volvemos lo probaremos.
Por lo tanto, a la pregunta de cuánto tiempo pasar en los lagos, yo os diría que unas 6 o 7 horas estaría genial, incluyendo el tiempo de la comida.
Sin duda, realizar una ruta por los Lagos de Covadonga se convertirá en una de tus experiencias favoritas en tu viaje por el norte de España y te enamorará tanto como a nosotros. Ya estamos pensando en volver, aunque nunca nos quisimos ir de Asturias. Junto con Cantabria, son nuestras partes favoritas de nuestro país, España.
Por eso, os recomendamos también que no os perdáis nuestro post sobre el Parque Nacional de Cabárceno, un lugar en el que podréis ver infinidad de animales de todas las partes del mundo en semilibertad. ¡Un saludo, ruteros!
No olvidéis dejarnos en comentarios vuestras dudas, experiencias o consejos para hacer que esta comunidad sea un pequeño sitio al que acudir cuando se tienen dudas o curiosidades sobre un futuro viaje.
Alicante es una ciudad que atrapa a todo aquel que la visita por su excelente clima y por sus paradisiacas playas. Pero Alicante no sólo es costa, sus zonas de interior tienen un encanto especial, como los castillos que se alzan en cada pueblo y la cerámica que trabajan con las manos los artesanos de la zona. Como alicantina, he recorrido bastante la provincia y en este artículo os hago una recopilación de los sitios que siempre recomiendo ver en Alicante (tanto de interior como de costa) cuando alguien me pregunta.
Cala Bol Nou 🌅
Esta cala es una de mis favoritas, tanto por sus aguas cristalinas como por estar recogida por las montañas que la rodean y ofrecer al que la visita un ambiente íntimo. Se encuentra a las afueras de la ciudad de Alicante, concretamente a 30 kilómetros, en el municipio de Villajoyosa. Es una cala de arena y grava ideal para practicar snorkel.
Podrás dejar el coche en un aparcamiento gratuito cercano y luego caminar unos pocos metros hasta llegar a ella. Mide sólo 220 metros de largo y hay un pequeño puesto de bebidas en un extremo donde podrás comprar algún refrigerio para disfrutar aún más de las vistas (aunque creo que solo abre en primavera y verano). Os aviso de que no se admite la entrada de perros, así que ese día vuestro compañero animal no os podrá acompañar.
Sella 🏠
Sella es uno de de los pueblos del interior de la provincia. Se encuentra en la zona de la Sierra de Aitana y, aparte de visitar el centro del pueblo, una de las mejores cosas que podéis hacer es recorrer «La ruta circular del Agua». Simplemente hay que seguir (partiendo desde el pueblo) la senda marcada por las señales verdes y blancas. Podréis dejar el coche en un aparcamiento gratuito que se encuentra justo a la entrada del pueblo. Se llama la Ruta del Agua porque el camino consiste en recorrer el sistema de riego histórico del pueblo: fuentes, acequias y balsas.
Es una de las joyas que ver en Alicante por la belleza de su casco histórico, lleno de casas bajas con paredes blancas. Encontrarás aparcamiento también gratuito antes de entrar al centro del pueblo. Simplemente, te recomiendo dos cosas: visitar el casco histórico sin prisas, dejándote atrapar por sus calles llenas de encanto y sus miradores, y caminar después por la playa de altea, una playa de piedrecitas blancas.
En el casco histórico os recomiendo visitar el Mirador de los Cronistas de España y la zona de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. ¡Ah! Y otro detalle importante. Alicante, junto con Barcelona, es el lugar de España en el que reside la mayoría de población emigrante rusa, y Altea es el lugar que han elegido algunos miembros de esta población para residir en nuestro país.
Os cuento esto porque quiero recomendaros otro lugar imprescindible si visitáis Alicante: la iglesia San Miguel Arcángel, la primera iglesia ortodoxa rusa construida en territorio español. Si la visitáis, la mayoría de las personas que os encontraréis son rusos que viven en la urbanización Altea Hills, pues son pocos los turistas que se acercan a ella, pese a ser tan bonita.
Junto con Sella, este es el segundo pueblo de interior que os recomiendo en este post. En Biar hay dos cosas imprescindibles: visitar la tienda de cerámica artesanal y recorrer su casco histórico hasta llegar al castillo. El castillo de Biar es de origen musulmán, data del siglo XII y fue declarado monumento nacional en 1931. Los horarios de visita cambian asiduamente, por lo que os recomendamos llamar al número oficial de la oficina de turismo del pueblo. La entrada cuesta 1€.
La tienda de cerámica artesanal se encuentra en la calle Camino de la Virgen número 28. Cerámica Artística Maestre, como se llama la tienda, se fundó en el siglo XIX y hasta ahora ha pasado por la mano de cinco generaciones. Estoy segura de que no podrás resistirte y terminarás por comprar algo de recuerdo. Por último, te recomiendo visitar el Santuario de Nuestra señora de Gracia, desde donde tendrás unas preciosas vistas del castillo (las que puedes ver en la imagen anterior).
Ruta Cabo Huertas ⛵
Esta ruta os encantará. Consiste en recorrer parte de la costa alicantina mientras te vas encontrando con diferentes calas en el camino. Os recomiendo parar de vez en cuando y bañaros en algunas para luego proseguir con la ruta. La ruta comienza en la playa de la Albufera y termina en la playa de San Juan (que os recomiendo en el punto siete). Nada más llegar a la playa de la Albufera, dirigíos a la zona de la izquierda, donde encontraréis un mapa del recorrido y desde donde comenzaréis la ruta.
No os olvidéis de llevaros agua para el camino porque la necesitaréis, especialmente si hacéis la ruta en los meses de verano. Esta tiene algunos desniveles, pero sí la recomendaría para niños, aunque quizás necesiten un poco de ayuda en algunas partes.
Justo antes de la parte final del camino os encontraréis con el faro de Cabo de Huertas. Actualmente no se permite la entrada (ni a este ni a muchos faros de la provincia). El Alcalde de la ciudad de Alicante (con el desacuerdo de parte de los vecinos y ciudadanos) decidió adjudicar a una empresa la explotación del faro y próximamente se llevará a cabo la construcción de un restaurante. El faro quedará intacto y el restaurante se ubicará en las dependencias anexas a él como en la casa del farero, el almacén y el garaje.
Os cuento esto porque, si no os apetece hacer la ruta entera, podéis ir directamente a mi cala favorita del recorrido: cala Cabo de Huertas, que se encuentra justo debajo del faro. O también podéis parar en ella cuando terminéis de hacerla y daros un merecido chapuzón. Es una cala de poca profundidad, pero con un agua espectacular. Estaréis muy agusto en el ella.
Es una playa larga y de arena, una de mis favoritas de Alicante. Está formada por un sistema de dunas y de pinares, siendo un lugar de gran valor ecológico, por lo que se accede a través de unas pasarelas elevadas de madera para conservar la flora del lugar. Se encuentra a mitad de camino entre Santa Pola y los Arenales del Sol, unas zonas a las afueras de la ciudad de Alicante. También hay aparcamiento gratuito en sus inmediaciones, algo que, como podemos observar, es bastante común en Alicante y que se agradece.
Es una playa abierta y su oleaje suele ser moderado. Tiene unos 900 metros de longitud y se conecta con otras playas de alrededor, por lo que si os gusta caminar por la arena, esta será una muy buena opción ya que tendréis metros y metros para andar.
Playa San Juan 🌊
Una de las playas más famosas de toda la provincia. Aunque muy conocida y concurrida, sus aguas son muy limpias. Tiene una longitud de 6.200 metros, ideal también para hacer largas caminatas junto al mar. En el paseo marítimo de esta playa podréis encontrar diferentes cafeterías, heladerías, restaurantes de la zona y restaurantes de comida rápida. Este sitio es ideal para ir por la mañana a darse un baño y luego comer por la zona, así como para ir a pasear al caer la tarde.
Os recomiendo probar la Heladería Jijonenca, que se encuentra en este paseo marítimo junto a otros establecimientos, y pedir su horchata. Por supuesto, también tenéis aparcamiento gratuito en los alrededores.
Ciudad Alicante 🌴
Alicante es la ciudad donde nací. Cuando vivía allí no me interesaba mucho por los viajes y el turismo. Pero ahora me apasiona y la veo con otros ojos; he aprendido a apreciarla. Por eso, os voy a recomendar los lugares más emblemáticos para que le podáis sacar todo el jugo a esta ciudad.
Primero de todo, os aconsejo visitar el paseo de la Explanada (imagen superior). Es un paseo marítimo situado justo al lado del club náutico de la ciudad y justo en diagonal con la Playa del Postiguet (la playa de la ciudad de Alicante). Se construyó en la primera mitad del siglo XX y la diseñó el Alcalde de la ciudad, Agatángelo Soler. Está formada por más de seis millones y medio de teselas que forman un mosaico simulando las olas del mar.
La ciudad de Alicante no es muy grande, por lo que todo lo que os recomendaré en este apartado se encuentra muy cerquita. La siguiente parada será el barrio de Santa Cruz, que está en el casco antiguo de la ciudad y se caracteriza por ser un barrio muy colorido, lleno de casitas bajas y flores.
Y si mientras camináis por la ciudad os entra hambre, os sugiero visitar mi otro post en el que os recomiendo los mejores lugares de Alicante donde comer. Pero, siguiendo con la ruta, también debéis subir al Castillo de Santa Bárbara, desde donde tendréis unas vistas increíbles de toda la ciudad, así como visitar otro de los emblemas de la ciudad como es la fuente de la Plaza de los Luceros.
Y, por último, os invito a visitar el Mercado Central de la ciudad. Un lugar lleno de encanto donde encontraréis productos típicos y de primera calidad. Hay algunos puestos de tapas que se han convertido en restaurantes, por lo que también podréis comer dentro.
Santa Pola: mirador y Torre Escaletes 🌞
Santa Pola es un municipio costero de la provincia de Alicante. Y en este post os quiero recomendar dos lugares situados en él: el mirador y la Torre Escaletes. La Torre Escaletes es del siglo XVI y servía como punto de vigilancia desde donde divisar cualquier embarcación enemiga. Aunque ha perdido parte de su corona superior, se conserva bastante bien. Desde ella tendréis unas vistas increíbles de toda la costa y podréis apreciar a lo lejos la maravillosa isla de Tabarca. Aunque, siento deciros, que no se permite la entrada al interior de la torre.
Por otro lado, el mirador del Faro de Santa Pola es un lugar ideal para ver un amanecer o un atardecer. Lo más destacado de este mirador es la pasarela metálica parcialmente suspendida sobre el acantilado. También tendréis unas preciosas vistas de toda la costa, de la isla, y del faro de Santa Pola, al que desgraciadamente tampoco se permite la entrada.
Es la isla más grande de la toda la Comunidad Valenciana y la única habitada. Se puede llegar a ella mediante diferentes catamaranes que salen desde el puerto de Alicante, desde Santa Pola y desde Benidorm. La empresa más famosa de Alicante que se encarga de realizar estos viajes desde la ciudad es «Kontiki» y tienes la opción de comprar los tickets online por 20€ ida y vuelta. También puedes comprarlos en su puesto de venta física situada en la Avenida Conde de Vallellano. Para los niños menores de cinco años, el trayecto es gratuito.
Tabarca, más que una isla, es un pequeño archipiélago formado por tres islotes: La Galera, la Nao y la Cantera. Tiene una anchura de sólo 400 metros y una longitud de 1.800 metros. En el pasado fue refugio de piratas berberiscos pero en el siglo XVIII, Carlos III la fortificó y decidió alojar a diferentes familias de Génova cautivas en ciudad tunecina de Tabarka, formando así un pueblo de pescadores.
Las aguas que rodean toda la isla son absolutamente transparentes, todo un espectáculo que te hará recordar que en España también tenemos paraísos increíbles. Te recomendamos que disfrutes de los restaurantes de la zona que, a pesar de tener un precio más elevado que en la ciudad, merecen la pena. El caldero es el plato típico de la isla.
Hay hoteles donde te puedes alojar para disfrutar al completo, si no recuerdo mal dos. La isla se compone de dos zonas: la habitada y la virgen. Te recomendamos seguir la muralla que rodea el pueblo, visitar la puerta de San Rafael, San Gabriel y San Miguel; conocer su faro, la iglesia de San Pedro y San Pablo y pasear por su casco antiguo. Y, por supuesto, bañarte todo lo que puedas y hacer snorkel.
Santuario de Santa María Magdalena 🏰
Para mí, es una de las construcciones más bonitas y originales que se pueden ver en Alicante. No he tenido la oportunidad de entrar dentro, pero lo he buscado por internet y, aunque bonito, su exterior no tiene punto de comparación. Así que, si vais y está cerrado, no es algo tan grave, ya que lo importante en este caso está fuera. De hecho, en este Santuario se celebran muchas bodas, y no me extraña.
El Santuario de Santa María Magdalena se encuentra en el municipio de Novelda y está incluido en la Ruta Europea del modernismo. Su diseñador, José Sala Sala, se inspiró en Gaudí para su creación, por eso verás que guarda cierta semejanza con La Sagrada Familia de Barcelona.
Las rutas de Alicante son una auténtica maravilla, sobre todo las que ofrecen vistas al mar, por eso son mis favoritas. Una que no puedes dejar de recorrer es la del Faro del Albir. Se trata de un recorrido de ida y vuelta por parte del Parque Natural de Serra Gelada a través de un camino asfaltado que permite que sea una actividad para toda la familia.
Durante la caminata podrás apreciar unas vistas espectaculares de la bahía de Altea y de la Sierra de Bernia, siendo el punto final el faro, el cual ya no está en funcionamiento, pero que fue muy importante en su tiempo. Tanto es así que, al llegar a él, puedes entrar dentro y disfrutar de una pequeña exposición con fotografías antiguas en las que aprenderás sobre el mismo faro y conocerás la vida de las diferentes familias que lo habitaron y cuidaron.
La ruta son en total 5 km de ida y otros 5 km de vuelta y, de nuevo, hay parking gratuito a la entrada
Os traigo otra ruta de costa que no os dejará indiferente. Sinceramente, siempre digo que esta es mi favorita, pero la verdad es que no puedo elegir. Sin embargo, esta tiene un punto especial que la hace un tanto diferente. Posiblemente por eso siempre piense en ella cuando me pregunto cuál es mi ruta favorita por Alicante.
Esta ruta se encuentra en el municipio de Benitachell y transcurre por las paredes de las rocas del litoral. Empieza en la turística cala Moraig y termina en la entrañable y preciosa cala Llebeig, donde os espera la sorpresa. La verdad es que no tiene mucha dificultad, más allá de que el camino es relativamente estrecho y se encuentra en las alturas, pero en sí no es complicada.
La parte más difícil está al final, pero es opcional. De hecho, esta es la «sorpresa» de la que os hablaba. Y es que, cuando llegas a cala Llebeig (el final de la ruta), realmente esta pequeña playa se encuentra a tus pies, por lo que tendrás que bajar de la pared rocosa en la que te encuentras para llegar hasta ella. Como te puedes imaginar, no hay escaleras propiamente dichas, sino rocas que se han ido colocando para que hagan de apoyo. La bajada es relativamente sencilla, pero la subida es costosa, por lo que esta parte no es para todo el mundo.
El Huerto del cura es uno de los sitios más únicos y especiales que ver en la provincia de Alicante. Es una especie de pequeño espacio de vegetación en el que disfrutar de la calma y la paz rodeado de plantas y, en especial, de palmeras. Se trata de un jardín botánico en el que hay alrededor de 1.000 palmeras, a las cuales acompañan otras especies vegetales y que fue creado por el capellán José Castaño Sánchez, de ahí su nombre.
Es un sitio para disfrutar despacio y con calma, apreciando cada rincón y espacio, así como de los pequeños carteles que cuentan curiosidades e historias. Y, por supuesto, no te puedes perder la joya de la corona del Huerto del cura: la palmera imperial de ocho brazos. ¿Sabías que incluso la emperatriz Sissi visitó el lugar?
En Alicante también hay un parque muy bonito que, aunque por supuesto no alcanza la majestuosidad y unicidad del Huerto del Cura, es también un lugar que te recomiendo ver si estás por la zona de la Playa de San Juan. Tiene la peculiaridad de que es un parque inundable, es decir, que en caso de lluvias fuertes sirve como retención de agua para reducir el riesgo de inundación en la parte baja del barrio. Y es que, puede almacenar hasta 45.000 m3 de agua. Aparte de eso, es un espacio muy bonito que recorrer y donde disfrutar de flora y fauna en plena ciudad.
Este artículo lo voy actualizando conforme voy conociendo nuevos lugares de la ciudad cada vez que bajo de Madrid, así que estad atentos para nuevas recomendaciones de qué ver en Alicante.
Después de vivir en esta ciudad durante más de 6 años, he querido seleccionar algunos de los sitios imprescindibles que ver en Madrid que más me han gustado de esta comunidad. Madrid me acogió con los brazos abiertos. Es una ciudad para vivirla y, aunque estando poco tiempo en ella cueste llegar a sentir toda su esencia, con este recorrido seguro que la disfrutáis como se merece.
No podía escribir este post sin mencionar a uno de mis cantantes favoritos, uno de los hijos adoptivos más conocidos de Madrid, el cantautor Joaquín Sabina. Con su música supo plasmar la vida de las calles de la ciudad, tan caóticas pero a la vez tan llenas de romanticismo. Os recomiendo escuchar sus canciones mientras recorréis algunas de las calles de Madrid.
El templo de Debod 💛
El Templo de Debod es un templo egipcio del siglo II a.C. que se encuentra en el Parque del Cuartel de la Montaña, muy cerca de la Plaza de España de Madrid. Fue un regalo del gobierno de Egipto a España, ya que debido a la construcción de la presa de Asuán en Egipto el templo podría inundarse.
El mejor momento para visitarlo es al atardecer, cuando el templo se ilumina con luces color crema mientras cae la noche. Por otro lado, las vistas de la ciudad de Madrid desde allí son preciosas.
El templo no se trasladó de Egipto a Madrid entero, al llegar a la capital de España tuvo que ser reconstruido piedra a piedra. La orientación del templo es la misma que la del original, de este a oeste. La entrada a la zona cubierta del templo esgratuita, pero hay que reservar previamente vía online (algo que puedes hacer en el momento).
Parque del Retiro 🌳
El pulmón del centro de Madrid, el Central Park de la capital de España. Así es el Retiro, un parque que ofrece mucho más que naturaleza y relax. Dentro del parque encontramos una de las zonas más famosas, el Estanque Grande, donde podrás alquilar una barquita y remar. Otro punto importante del parque es el Palacio de Cristal. Se creó en su momento para hacer una exposición de plantas exóticas en 1887 y, actualmente, se puede entrar para apreciar su interior, donde además en ocasiones siguen haciendo exposiciones.
Al recorrer el Parque del Retiro, podemos ir apreciando también numerosas esculturas, entre las más destacadas están: fuente de Galápagos, en conmemoración al nacimiento de la Reina Isabel II; el Ángel Caído, la única escultura en el mundo que representa a Lucifer; o el Bosque del Recuerdo, en conmemoración a las víctimas de los atentados terroristas que sucedieron en Madrid el 11 de Marzo de 2004.
Pero, sobre todo, el Retiro es para pasear, correr, tumbarse en su hierba, hacer picnics… es un lugar para escapar de la bulliciosa ciudad madrileña. Por otro lado, en los alrededores del parque podrás alquilar una bicicletapara recorrer el parque. ¡Ah! Y no me puedo olvidar de los patitos, seguro que os encontraréis con varios.
Safari de Madrid 🐺
Situado en Aldea del Fresno, a las afueras de la capital, el Safari de Madrid está hecho para conservar a los animales y para que nosotros los veamos alterándoles lo menos posible. Es por eso que no podrásbajarte del coche durante la mayor parte de la visita, lo dice el nombre, es un Safari. Hay otras zonas en la que sí puedes bajarte como, por ejemplo, en la de los mansos (donde podrás darle de comer a las cabritas y jugar con ellas) y en las zonas de los reptiles, entre otras.
Llamas, camellos, leones, monos, cebras, ciervos… en el Safari de Madrid podrás ver una gran cantidad de animales en semilibertad. A la entrada os darán un mapa del recinto para que os podáis orientar por dentro. El ticket para adultos cuesta 23€ y para niños 18€. Además, no os olvidéis de traer de casa zanahorias o de comprarlas a la entrada del Safari, se las podréis dar a los mansos o a algunos animales que os vayáis encontrando por el camino.
Tampoco os olvidéis de seguir las normas de seguridad en todo momento. Excepto en los sitios que ya os hemos enumerado (y algunos más), no podréis bajar del coche en ningún momento. Hay zonas donde podréis bajar la ventanilla, pero otras donde está totalmente prohibido, como la zona de los carnívoros.
Por último, os recomendamos enormemente que vayáis a ver los espectáculos con animales. Nos son los típicos espectáculos en los que los animales hacen cosas impropias de su especie. En este caso, podrás ver a los animales hacer actividades que están en su naturaleza: cazar, volar, correr… Nosotros vimos 3 espectáculos, primero el de aves rapaces, luego el del serval y, por último, el de los lobos.
Sin duda, el safari es un lugar en el que poder disfrutar de los animales en un ambiente en el que ellos también disfrutan siendo atendidos y respetados como se merecen. Quizás la zona que no nos gustó tanto fue la de los reptiles, sobre todo la de los cocodrilos. A mi modo de ver tienen poco espacio. Pero, aunque hay que señalar las partes negativas, sin duda, las positivas son las que ganan.
Azotea Círculo de Bellas Artes 🌃
El Círculo de Bellas Artes de Madrid es una organización que promueve a nivel internacional la creación y difusión cultural. En su sede de Madrid se desarrollan diferentes actividades culturales relacionadas con las artes plásticas, la literatura, la ciencia, la filosofía o el cine.
Dentro del edificio también se realizan exposiciones, espectáculos, cine o talleres. Pero de lo que os venimos a hablar en este post es de su azotea, un lugar desde el que tener una panorámica del centro de Madrid preciosa. Para acceder a ella tendrás que comprar los tickets en una máquina a la entrada del edificio. El acceso general cuesta 5,50€ , aparte de la consumición que hagas (la cual puedes no hacer si lo prefieres). En cualquier caso, merece la pena acceder sólo para contemplar las vistas.
Junto con el Museo del Prado, la Casa Museo Sorolla es el espacio de pintura que más me gusta y apasiona de Madrid. Joaquín Sorolla es uno de los pintores más reconocidos de España. Nacido en Valencia, el pintor terminó viviendo en Madrid justo en la casa que os propongo visitar. Gracias a la mujer del pintor, Clotilde García del Castillo, se ha convertido en lo que es hoy en día, en un Museo en el que podemos apreciar todas las obras del autor a la vez que conocemos el que fue en su día su hogar y el de su familia desde 1911.
Sus obras están distribuidas por toda la estancia, la cual se ha conservado casi intacta. Por tanto, sus cuadros conviven con el mobiliario que el propio autor y su familia utilizaban. De hecho, es una de las casas de artista mejor conservadas de Europa. La entrada cuesta 3€, excepto del 9 de junio al 31 de julio, los sábados a partir de las 14:30 y los domingos cuando es gratuita. También podréis entrar sin pagar precio alguno los días 18 de abril, 18 de mayo, 12 de octubre y 6 de diciembre.
Museo del Prado 👨🎨
Es el museo de Madrid por excelencia y uno de los más importantes del mundo, sobre todo en pintura europea. Es especialmente rico en pinturas de autores como Goya (el autor que más obras tiene en el museo), el Greco, Velázquez, Tiziano, Rubens y el Bosco, de los cuales podemos encontrar en El Prado las mejores colecciones y más extensas a nivel mundial. A parte de ellos, por supuesto, hay obras de otros muchos artistas consagrados.
Al igual que otros importantes museos como el Louvre de París o el Uffizi de Florencia, el origen del museo del Prado se encuentra en la afición coleccionista de las dinastías europeas gobernantes a lo largo de los tiempos. En concreto, El Prado muestra el gusto artístico de los reyes de España y de sus amistades o enemistades políticas. Junto al museo del Prado, el Museo Thyssen-Bornemisza y el Museo Reina Sofía, forman el llamado Triángulo del arte. Aunque, personalmente, El Prado es mi favorito con diferencia por el estilo de pintura que alberga.
O os recomiendo que con la entrada al Museo del Prado os cojáis también una audio guía (por un coste extra) para poder disfrutar del museo por completo, ya que conoceréis la historia de los cuadros y de sus autores. En el museo Sorolla también lo recomendamos completamente, pues la visita no será para nada lo mismo si os vais sin conocer la historia que hay detrás de las obras.
Mercado de San Miguel 🍤
Con más de 100 años a sus espaldas, el Mercado de San Miguel fue en sus orígenes un mercado en el que los madrileños compraban alimentos. Hoy es un lugar con un gran interés histórico y uno de los mercados gastronómicos más importantes del mundo.
En el Mercado de San Miguel encontrarás infinidad de platos típicos españoles con una gran calidad en el producto. Jamón, mariscos, arroces, quesos… En este mercado se encuentran los ingredientes y platos más destacados de la cocina de España. Tienes más de 20 puestos donde elegir. A mí siempre me ha gustado mucho el puesto de fruta que se encuentra justo en una de las entradas, a parte de ser muy atractivo visualmente, la fruta es exquisita.
Palacio Real 👑
Oficialmente, es la residencia de los Reyes de España, pero en realidad viven en la Zarzuela. El Palacio Real sólo se utiliza para ceremonias y diversos actos. Es el Palacio Real más grande de Europa occidental, doblando casi el tamaño del Palacio de Buckingham y también el de Versalles. Por tanto, se sitúa como uno de los más grandes del mundo.
Se encuentra cerca del Teatro Real, en la plaza de Oriente, razón por la que también se le conoce como el Palacio de Oriente. Fue construido por orden del rey Felipe V y el último monarca que vivió en él fue Alfonso XIII, aunque el presidente de la Segunda República española, Manuel Azaña, también vivió allí.
Se recomienda visitar el Palacio Real el miércoles, día en el que podrás presenciar el cambio de guardia, que tiene lugar en la puerta que da a la calle Bailén de 11.00 a 14:00 (excepto en julio y agosto que es de 10:00 a 12:00). Además, el primer miércoles de cada mes tiene lugar el Relevo Solemne de la Guardia Real, un gran desfile de cambio de guardia (comienza a las 12:00 y termina a las 14:00).
El Palacio se puede visitar por dentro (pagando previamente la entrada), así como explorar sus grandes jardines exteriores, que son los Jardines de Sabatini y el Campo del Moro (ambos gratuitos).
El Escorial 🏰
San Lorenzo del Escorial es una villa-monasterio a las afueras de Madrid situada a las faldas de la sierra de Guadarrama. En su momento, cuando fue construido en el siglo XVI, fue el edificio más grande de toda Europa y en sus instalaciones incluye una basílica, un panteón, un palacio real, una biblioteca, un monasterio y hasta una escuela.
En su momento, fue la residencia de los reyes de España y en la basílica se encuentran enterrados todos los reyes españoles. No obstante, en la actualidad está ocupado por los frailes de la Orden de San Agustín.
Tal es la magnitud y la impresionante arquitectura de este lugar, que desde el siglo XVI fue considerada como la Octava Maravilla del mundo. La visita la puedes realizar tanto por tu cuenta como en un grupo guiado. Algunas de las excursiones disponibles incluyen también la visita al Valle de los Caídos.
La Plaza Mayor 🏫
Esta plaza es ideal para disfrutar al aire libre de alguno de los platos o bebidas más típicos de la gastronomía madrileña, como un vermut o un bocadillo de calamares. Se encuentra en el centro de Madrid, muy cerca de la famosa Puerta del Sol (donde se encuentra el reloj que da las campanadas en fin de año) y del Palacio Real. Desde su construcción, debido al paso del tiempo y a algunos incendios, la plaza ha tenido que ser reconstruida en varias ocasiones.
Para entrar puedes acceder por diferentes puertas, cada una con un toque diferente que las hace especiales. Su nombre actual «Plaza Mayor» se le puso después de la Guerra Civil española. Anteriormente, había recibido varios nombres como: Plaza de la Constitución, Plaza del Arrabal, Plaza Real y Plaza de la República. La estatua en la zona central representa al rey Felipe III y fue un regalo del Duque de Florencia al rey español.
Parque Warner 🎢
Aunque el Parque de Atracciones de Madrid es el mas representativo de la capital, a nosotros nos gusta más el Parque Warner Madrid. Está en la localidad madrileña de San Martín de la Vega y podéis llegar tanto en coche como en RENFE cercanías.
El precio por entrada puede variar según el día, hay días más caros y días más baratos. Por experiencia, os recomendamos que busquéis ofertas y descuentos que salen cada mes en internet. En webs como «taquilla.com» podréis encontrar precios mucho mejor que en la web oficial del parque.
Es una visita muy recomendable si se viaja con niños o si eres de los que les gusta este tipo de parques. Las atracciones más impresionantes son: el Superman, el Batman y el Stunt Fall (la que más impresión da con diferencia). Para pasar un día de diversión es un sitio muy recomendable.
El Rastro 🔮
Un mercadillo conocido por todos los madrileños y los no madrileños. Se encuentra al aire libre y tiene lugar todos los domingos y festivos del año en el centro histórico de Madrid, concretamente en el popular barrio de la Latina. Productos de segunda mano o antigüedades son lo que más podremos encontrar en el mercadillo del Rastro, pero también encontraremos lo que se vende en otros mercadillos al uso.
El Rastro tiene más de 400 años de historia. En su origen, toda la zona que ocupa hoy el mercadillo era donde se encontraban las curtidurías, negocios donde se trabajaban las pieles. El matadero se encuentra cerca y en épocas pasadas se trasladaban las pieles desde este lugar hasta la curtiduría dejando un rastro de sangre, razón por la que se llama el Rastro.
¿Quieres ver Madrid desde las alturas? Desde el Paseo del Pintor Rosales hasta la Casa de Campo podrás disfrutar de unas vistas de todo Madrid. Además de ser un elemento de disfrute, el teleférico de Madrid es también un medio de transporte sostenible para llegar hasta la Casa de Campo, un jardín histórico y el parque público más grande de todo el municipio.
En la Casa de Campo también podrás visitar el Parque de Atracciones de Madrid si te has quedado con ganas después del Parque Warner. Es uno de los iconos de Madrid y una buena opción si quieres pasar un día en un parque de atracciones pero no quieres salir de Madrid capital. Las entrada para el teleférico de Madrid cuesta 4,5€ el billete de ida y 6€ si compras el billete de ida y vuelta.
Museo Andén 0 🚋
Este museo acoge en su interior partes importantes del metro de Madrid, espacios de un valor histórico muy potente, como el vestíbulo del metro Pacífico, la estación de Carpenta, Chamartín y Chamberí (la primera línea de metro de Madrid), y la nave de motores.
La nave de motores se encuentra en la calle Valdearribas 49 y fue construida entre 1922 y 1923 y restaurada en 2008. Servía para generar y transformar la energía con la que se movían los trenes, pero durante la Guerra Civil sirvió para proporcionar energía a la ciudad.
En la web del museo podrás ver los detalles de todas las partes del museo y sus ubicaciones para acceder a ellas. La entrada a todas las zonas es gratuita, pero algunas se cierran hasta completar aforo. Las más destacadas y recomendables de visitar son el vestíbulo del metro Pacífico, la estación de Chamberí y la nave de motores.
El embalse del Atazar 🏞️
El embalse del Atazar es el más grande de la Comunidad de Madrid. Construido en 1972 en la época franquista, se situó en el recorrido del río Lozoya con el fin de dar una solución a las necesidades de abastecimiento de agua de la comunidad, que en ese momento sufría importantes sequías.
Más allá de su historia, el embalse del Atazar es visualmente espectacular, ya que forma una especie de lago artificial en plena naturaleza del norte de Madrid. Además de pararte en algún punto de su periferia (a la que deberás llegar en coche), también te propongo dos planes.
Por un lado, puedes dirigirte a la Atalaya de El Berrueco, donde podrás subir por unas escaleras y tener unas vistas muy bonitas de la zona desde la torre. También te sugiero ir a comer al restaurante El Picachuelo, desde el que e tienen unas vistas muy bonitas del embalse. Por último, el pueblo de Patones de Arriba queda muy cerca de la zona y te animo a visitarlo si tienes tiempo en el día. Es uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura de pizarra negra, siendo declarado Bien de Interés Cultural en 1999.
Parque de El Capricho 🌹
Aunque mucho menos conocido que el famoso Retiro, este jardín histórico de Madrid mandado construir por los duques de Osuna es un rincón de belleza y encanto en la ciudad, con rincones muy especiales como podrás ver en el Reel que te hemos dejado más abajo.
Desgraciadamente, pese a que su entrada es gratuita, solo abre al público los fines de semana y festivos, días en los que en ocasiones se forman colas para entrar, así que te recomendamos ir pronto porque el aforo está limitado.
A nosotros el parque de El Capricho nos dejó totalmente enamorados y sorprendidos, ya que no nos esperábamos encontrar un entorno tan bonito. Además de sus preciosos jardines, también alberga en su interior un estanque con patos, una ermita, un laberinto e, incluso, un bunker de la Guerra Civil Española.
Nos trasladamos a Rascafría, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, para dirigirnos a un entorno muy único cuyo nombre se debe a que el entorno recuerda a los bosques que podemos encontrar en el norte de Europa. De hecho, uno de los creadores de este bosque se inspiró en su viaje a Finlandia. Quién nos iba a decir a nosotros cuando lo visitamos que Finlandia se convertiría pocos años después en uno de esos países a los que volvimos dos veces porque nos enamoró.
El punto más bonito del Bosque Finlandés es el lago junto a la cabaña y el muelle, situados en el corazón del paraje. En su momento, la cabaña se utilizó como sauna (recreando así aún más las costumbres finesas). Sin embargo, ahora está inutilizada. Pese a ello, este lugar es el más especial y donde te recomiendo que te relajes y disfrutes de las vistas. Incluso puedes aprovechar para hacer unas buenas fotografías.
Esperamos que esta guía de los lugares imprescindibles que ver en Madrid te haya sido útil. Recuerda que la vamos actualizando según vamos descubriendo nuevos sitios. Y si quieres seguir conociendo Madrid, no hay mejor forma de hacerlo que a través de sus sabores, así que te invitamos a visitar nuestro blog sobre los mejores restaurantes de Madrid.
La capital de Vizcaya es ideal para pasar un par de días si decides hacer un viaje corto por España y no tienes mucho tiempo. Es una ciudad muy bonita; siempre he pensado que las ciudades con río tienen algo especial. El itinerario que te he preparado consta de 6 lugares que ver en Bilbao y sus alrededores con el objetivo de que tu escapada muy completa y disfrutable.
Para realizar este itinerario te aconsejo llevarcoche o moto, de esta forma podrás llegar de manera más rápida y autónoma a los lugares que recomiendo a las afueras de Bilbao. Yo hice el mismo itinerario hace ya algunos años junto a Álex para celebrar su cumpleaños y guardamos un recuerdo precioso del viaje. ¡Empecemos!
Pintxos en Mercado de la Ribera 🍤
Los pintxos son un imprescindible de la gastronomía vasca, y el Mercado de la Ribera es el mejor lugar para probarlos y disfrutar del ambiente. Encontrarás muchísimos puestos con una gran variedad de pintxos, pero yo os recomiendo el de queso Idiazabal del puesto Arambarri.
También podrás disfrutar de los famosos pintxos en la la Plaza Nueva (donde hay muchísimo ambiente), pero a mí me gustó más disfrutarlos en el Mercado. Cuestión de gustos. No te olvides de acompañarlos con un buen txacoli, un vino blanco un tanto ácido típico también de la comunidad.
Paseo por la ría 🌃
Como he dicho, las ciudades con río tienen un encanto especial. Quizás porque cruzar sus puentes y caminar junto al agua le da ese toque de naturaleza al paisaje de ciudad que te rodea. Sea por lo que sea, los ríos hacen las ciudades más bonitas.
En este caso, es el río Nervión el que cruza Bilbao dividiendo la ciudad en dos partes (conectadas por un total de 10 puentes) para acabar desembocando en el Mar Cantábrico. Te recomiendo caminar junto a la ría por la noche. Con las luces en medio de la oscuridad tiene mucho más encanto.
Mirador de Artxanda 🌳
Este es uno de los mejores lugares para tener una panorámica completa y preciosa de toda la ciudad de Bilbao. Al mirador puedes subir andando o en funicular. Una vez arriba, podrás pasear contemplando la ciudad y tomarte un aperitivo en los bares de la zona. Yo te recomiendo que, por ejemplo, te pidas unas rabas, otro de los platos típicos de la ciudad. Son tiras de calamar rebozadas y fritas, muy típicas también de Cantabria.
Castillo de Butrón 🏰
Situado a unos minutos en coche o en moto de Bilbao, el Castillo de Butrón es un buen lugar que visitar de camino a San Juan de Gaztelugatxe (la próxima recomendación de esta lista). Se encuentra en el municipio de Gatika, en medio de un bosque centenario, y no siempre fue un castillo. En el siglo XIII, fue la residencia de la familia Butrón, pero un siglo después, el V señor de Butrón lo convirtió en castillo. Por ello, en el siglo XVI, cuando comenzaron los enfrentamientos y luchas entre los dos bandos de la nobleza de Bizkaia, el castillo sirvió de refugio a la familia que dominaba la zona. Antes de acceder a él, podrás aparcar en un parking gratuito que hay a la entrada.
Esta es, sin duda, la visita por excelencia de esta escapada. Fue la razón por la que hicimos este viaje, así que no puede faltar en tu itinerario de qué ver un fin de semana en Bilbao. Como dato curioso, el entorno apareció en la exitosa serie de Juego de Tronos como Rocadragón, la fortaleza de la Casa Targaryen. A partir de ahí, su popularidad turística ascendió enormemente.
Para llegar, después de recorrer un sendero, observarás a lo lejos la ermita de San Juan de Gaztelugatxe en la cima de un gran camino rocoso en mitad del mar Cantábrico, pero esta ermita no es la original. Debido a incendios y batallas, ha tenido que ser reconstruida en varias ocasiones.
Una muy buena compañera de clase, Isabel, nacida en el País Vasco, me dijo que no me podía ir sin tocar la campana de la ermita cuando llegase a la cima para tener suerte y salud durante todo el año. Así que yo tenía que pasar comunicaros también a vosotros esta advertencia.
Hay algunas fechas, normalmente cuando es temporada alta, en la que deberás reservar tu entrada para evitar aglomeraciones. En temporada baja no hará falta. De todas formas, en cualquier época del año la entrada es gratuita. El calendario con las fechas en las que es obligatorio reservar lo encontrarás en la web del gobierno de Bizkaia. Nosotros fuimos en enero y no necesitamos reservar nada.
Central Nuclear de Lemóniz 🚧
Esta central nuclear fue una parada inesperada en el camino. Nos encantan los sitios abandonados y Alex siempre busca alguno allá donde vamos.
La Central Nuclear de Lemoniz tiene una gran historia tras sus espaldas. Construida duranteel franquismo, nunca llegó a estar en funcionamiento. Los sabotajes internos de los propios trabajadores y, sobre todo, las amenazas y actuaciones de ETA, quienes pusieron bombas, secuestraron y asesinaron al jefe de la central, paralizaron por completo las obras de la central y nunca se llegó a introducir material radioactivo.
Actualmente, el gobierno vasco le está intentando dar una utilidad a la construcción. Lo más seguro es que se convierta en una piscifactoría. Como podrás intuir, no está permitida la entrada, pero aparcar el coche y ver el paisaje desde las alturas es algo que merece mucho la pena. Os animo a leer más sobre ella en internet, ya que su historia es tan trágica como interesante.
Esperamos que te haya gustado esta guía rápida de todo lo que ver un fin de semana en Bilbao y alrededores. Si no tienes mucho tiempo para viajar y estás buscando otro itinerario para viajes cortos, te dejamos nuestra guía de Qué ver en Roma en un día.
En esta guía os contaremos nuestro recorrido y andanzas durante un mes por Rumanía. Aunque en un principio teníamos pensado viajar a Rumania y recorrer el país en coche, cometimos el error de no reservalo con antelación. Así que, una vez llegamos al país, nos encontramos con que la demanda de verano hizo que se disparasen los precios y se saliese de nuestro presupuesto de mochilero medio (¡con la ilusión que nos hizo ver meses antes que se alquilaban por 150 euros todo el mes!).
Así que, finalmente, terminamos viajando en tren, siendo una de las experiencias más bonitas. Rumanía tiene una muy buena red ferroviaria y los trenes son muy cómodos, así que, si como a nosotros os pasa que os quedáis sin coche, o que sencillamente no queréis alquilar uno y viajar más despreocupados ¡esta es vuestra opción!
Podéis comprar los billetes en las estaciones o bien hacerlo online. Nosotros siempre íbamos personalmente y usábamos la app rome2rio para consultar las horas de salida y llegada de los diferentes trenes, así como los recorridos. Nos funcionó genial. Sin más dilación, en este artículo os contamos cómo fue viajar a Rumanía y recorrer el país en tren durante un mes entero.
Punto de partida: Bucarest ✈️
Lo más probable es que voléis a Bucarest, la capital de país, como nosotros. El Parlamento es el primer sitio que os recomiendo visitar. Su tamaño es tan impactante que merece la pena que esa sea la primera imagen que os llevéis el país. Es el símbolo de la época de Ceaucescu y se alza en el centro de la ciudad, siendo el segundo edificio administrativo más grande del mundo por detrás del Pentágono.
La mejor forma de pasar la tarde es en los jardines Cismigiu, los cuales albergan un lago en el centro. Podréis pasear, ver el lago y sentaros a descansar en uno de sus bancos para disfrutar de la tranquilidad que se respira. Luego, os animamos a acercaros a la librearía Carturesti, un imprescindible de las librerías y de Bucarest. Aunque tengas el rumano algo oxidado… o inexistente, merece mucho la pena verla por dentro. ¡Pero ojo! Hay dos, aseguraos de ir a la grande.
Por último, si os gustan los sitios abandonados, en pleno corazón de la ciudad tenéis las oficinas en ruinas del primer periódico de Bucarest. Podréis explorarlas por libre o con guía, aunque en nuestro caso preferimos hacerlo a nuestro aire.
Por la noche, en la plaza Unirii, os recomendamos disfrutar del juego de luces, agua y música que tiene lugar los fines de semana entre octubre y mayo en la fuente del parque. Es totalmente gratuito y algo que merece la pena ver.
Bonus culinario: Dristor kebab. personalmente, es de los mejores kebabs que he probado. Hay varios repartidos por la ciudad y son bastante baratos.
Segunda parada: Sinaia ⛰️
Personalmente, uno de los imprescindibles si vas a viajar a Rumania. Su punto turístico más famoso es el Castillo de Peles, el cual está en un entorno es espectacular y te transporta a épocas pasadas. De hecho, solo el paseo hasta el castillo ya merece la pena. ¡Pero cuidado con los ursi! No nos encontramos ninguno, pero sí con varios carteles avisando de la amenaza de osos por la zona (con lo genial que habría sido ver a uno… de lejos).
Aparte del castillo, Sinaia tiene buenas pistas de esquí para practicar en invierno, pero que el hecho de que le falte la nieve no te detenga. Ya sea en funicular o en telesilla, las vistas del pueblo desde arriba y del resto de la zona son espectaculares. Para nosotros, el telesilla es el favorito, ya que al ser abierto la sensación de libertad es mayor y, además, puedes subir solo o con otra persona.
Bonus culinario. ¡Aquí probamos nuestro primer langos y fue amor a primera vista! Un langos de chocolate con un café es lo mejor que podéis desayunar, y cero culpabilidad, que lo quemareis con los paseos por Sinaia y alrededores.
Tercera parada: Brasov, Bran y Rasnov 🏰
Los tres están cerca y hay una línea regular de autobuses para ir de uno a otro, por lo que podéis alojaros en cualquiera de estos tres sitios. Tened en cuenta que el tren para en Brasov y que, luego, tendréis que moveros con buses o coche. Nosotros decidimos quedamos en Bran y no nos arrepentimos.
En Bran no puedes dejar de ver el «Castillo de Drácula». Aunque Vlad Tepes solo pasó su infancia aquí y su castillo se haya en otra parte, lo cierto es que, este se publicita como el castillo de Drácula. Es bastante impresionante, sobre todo de noche. Nosotros no llegamos a entrar porque nos dijeron que no merecía mucho la pena verlo por dentro. Entre eso, y que al llegar vimos la cola de dos horas solo para comprar la entrada (literal), preferimos usar el tiempo para ver otras cosas. Justo al lado del castillo hay una recreación de los pueblos de la época de Vlad. Son cuatro casas, pero si paseáis por la zona no está de más verlo.
A no mucha distancia de Bran (aunque también podéis ir desde Rasnov o desde Brasov) hay una reserva de osos rescatados de circos, televisión e incluso de un restaurante (porque sí, un tío decidió que era buena idea tener un oso encadenado en la entrada de su restaurante). Se encuentra concretamente en Zarnesti y tienen mucho espacio y están bien cuidados, además aquí somos nosotros los que andamos por un pequeño camino mientras los osos disfrutan de zonas amplias para hacer sus cosas de osos. Porque recordemos que esto es una reserva, no un zoo.
Dejamos Bran a un lado y nos trasladamos a Rasnov. Este pueblo es una pequeña localidad y su principal atractivo es su fortaleza. Corona la colina más alta del pueblo y está bastante bien conservada, pudiendo apreciar cómo se vivía en aquella época dentro de una fortaleza. Su interior aún conserva gran parte de las casas que la componían.
Y, por último, Brasov, uno de esos sitios en los que merece la pena perderse por sus calles. El punto más importante es la plaza, que está en el centro del pueblo y junto a ella se alza la iglesia negra. Pasear por las calles, ver sus casas y detenerse a comer en alguno de sus restaurantes es el atractivo principal del pueblo. A nosotros con un día nos bastó. Pero si os gusta mucho la ciudad, podéis verla más tranquilos y alojaros allí.
Brasov también tiene telesilla, y como fans de los telesillas (telesilla que vemos, telesilla al que queremos subir) siempre lo recomendamos. Es un buen complemento a la visita al pueblo, primero lo ves a pie de calle y luego desde las alturas.
Cuarta parada: Baile Tusnad 🏞️
Baile Tusnad es una ciudad de Rumanía y alberga uno de los sitios más espectaculares del viaje: el lago SantaAna. Este lago se encuentra en un antiguo cráter volcánico. Es precioso pasear por su orilla y rodearlo. Para llegar a él, desde Baile Tusnad, tendréis que, o bien conseguir un coche (nosotros no tuvimos éxito ahí) o bien subir con un coche-trenecito que sale del centro de turismo. Siempre tenéis la opción del taxi, pero es más cara que la del trenecito. Además, este, al ir despacio, te deja apreciar mucho más el entorno.
Personalmente, creo que se disfruta más que un coche. Y, por supuesto, también tenéis disponible la clásica opción de ir a pie. Es un paseo largo, pero también es precioso. Si no os decidís, os recomendamos subir en el trenecito y volver a Baile Tusnad caminando (aunque os recomendamos hacerlo con tiempo, porque no conviene bajar andando al caer el sol ya que es zona de osos).
Aparte del lago Santa Ana, Baile Tusnad es una zona bonita y tranquila para pasear. Es menos espectacular que el lago santa Ana, pero, si te alojas en Baile Tusnad, no puedes dejar pasar la oportunidad de dar un paseo por el pueblo y sentarte a descansar delante del lago.
Baile Tusnad es famosa por sus termas. Nosotros fuimos a hacer el mini trekking por el lago Santa Ana y no nos dio tiempo, pero tened en cuenta que esta zona es punto de reunión por sus aguas termales y su agua mineral.
Bonus culinario. Hay un pequeño puesto de kurtoskalaks y langos en el pueblo (solo hay uno y está en la calle principal frente a uno de los supermercados). Y, cómo no, están buenísimos. Para desayunar podéis pedir un café en una cafetería que hay al lado y disfrutarlo con un langos de chocolate.
Quinta parada: Cluj Napoca 🗺️
Pasear por el casco histórico de la ciudad más grande del norte de Rumanía no podría tener más encanto. Cuenta con una calle iluminada con bombillas colgante que crean una imagen única. Además, está en la zona de bares y restaurantes, por lo que ir a cenar o a tomar algo por la noche es la opción ideal. Está muy cerca de la plaza principal.
Pero por lo que realmente paramos en Cluj Napoca al viajar a Rumania fueron las Minas de sal. La Salina Turda se encuentra en un municipio cercano a Cluj, en Turda concretamente. En su interior han construido una noria y espacios de ocio a lo miniparque de atracciones con bolos, anfiteatro…etc. También os contarán un poco de la historia de cómo extraían la sal. En ese sentido no es tan impresionante como las minas de sal de Wieliczka en Polonia (que la recomendaría como visita obligatoria, de verdad, son enormes y parecen una ciudad enana del Señor de los Anillos). Pero si no habéis visto ninguna y tenéis tiempo, es buena opción. Salen buses desde Cluj a diario.
Bonus culinario. En la calle de las luces hay una pequeña tienda, nada más entrar, donde venden Palanet, una especie de pastelillo relleno. Están increíbles (sobre todo el de patata y el de chocolate), si no los catáis os arrepentiréis, creedme.
Sexta parada: Sighisoara 🏘️
Sin duda, para mí, uno de los tops. ¿Qué ver en esta parada? La ciudad amurallada de la colina, que es el casco antiguo de Sighisoara. Es impresionante. Te transporta a otra época y parece sacada de una novela de la saga «The witcher». Perderse por sus calles y subir a la torre del reloj para tener vistas de toda la ciudad y el valle es mágico. Además, podréis ver en funcionamiento el mecanismo del reloj en la torre. Os recomiendo quedaros o subir cuando vayan a ser horas en punto para poder disfrutar del movimiento de los engranajes por dentro.
Por otro lado, subimos la escalera de los estudiantes (un túnel de madera que lleva a la iglesia). Lo visitamos de noche y paseamos por los alrededores de la iglesia y por el cementerio (si vas a pasear por un cementerio, ¿qué hay más peliculero que hacerlo de noche?).
Bonus culinario. Aquí está uno de los restaurantes que más nos gustó y que tiene uno de los horarios más flexibles para Rumania, el restaurante Casa Ferdinand. Os recomiendo probar la ciorba, una sopa que viene dentro de un pan; está increíble. También me di el lujo de probar el pato y estaba buenísimo, este sitio no decepciona.
Séptima parada: Sibiu 🏺
El encanto de esta ciudad se basa, de nuevo, en su casco histórico. La plaza principal y las calles que lo rodean son geniales para pasear y para sacar algún que otro fotón. Para nosotros tiene más encanto Sighisoara, aunque luego lo mismo os gusta más. Además, en la plaza principal, suele haber un mercado de artesanía y fue el punto donde decidimos hacernos con algunos souvenirs.
Bonus culinario. No dejéis de probar los dulces de las pastelerías como los canutos rellenos de crema o chocolate. Están increíbles y son baratos. También tienen cosas saladas para comer y podéis hacer la «trampa» de comprarlas y sentaros a comerlo en algún McDonald con su WIFI.
En primer lugar, aclarar que elegimos Deva para quedarnos por su proximidad al monasterio de Carta y por su centro de alto rendimiento, en el que entrenó Nadia Comaneci (Tess es super fan). No es posible visitar el centro por dentro, pero si podrás pasear por fuera y ver los bustos de las atletas olímpicas que triunfaron tras entrenar aquí. Además, tiene una fortaleza que corona su colina más alta a la que se sube por un funicular.
En cuanto al monasterio de Carta, es el monasterio de la película de La Monja. Dentro podréis ver reconstrucciones de algunas estancias, así como de las mazmorras. A mí la visita me encantó. Lo que la hizo aún más mágica fue un señor vestido con armadura. Claramente estaba cansado de hacer sus movidas de caballero y se puso a tocar la guitarra. Tocaba melodías de estilo medieval y le dio un ambientazo genial a la visita. Si fuera por mí, ese hombre trabajaría de músico y no esperando para hacerse alguna foto con los turistas sujetando la espada. De verdad que chapó para él.
Esta ciudad, situada a orillas del Mar Negro, es el sitio de vacaciones para muchos rumanos. Personalmente, las playas no merecen mucho la pena. Había muchísimas medusas, aunque quizás fuera por la época del año. Si queréis visitar Constanza porque tenéis tiempo o, sencillamente, porque os apetece, recomiendo dar un paseo por el muelle y contemplar elcasino abandonado. También podéis pasear por las playas y por el embarcadero que encontraréis y veréis desde la propia playa.
Después de Constanza volvimos a Bucarest en tren con la idea de volver a España, pero nuestra ruta nos acabó llevando a pasar el día en Roma, aunque esa es otra historia. Viajar a Rumania fue una experiencia inolvidable y siempre hemos querido volver al país. Estamos seguros de que en algún momento lo haremos.
La cocina de Nápoles es, sin duda, una de las más sabrosas del mundo. De todos los lugares a los que he viajado, Nápoles es de mis favoritos gastronómicamente. Primero, porque no defrauda. Es muy raro que alguien no disfrute con sus platos, tanto dulces como salados. Segundo, por su precio. Nápoles es una de las ciudades europeasmás baratas donde comer que he visitado. Y tercero, por su calidad. Los napolitanos son muy cuidadosos con su gastronomía, y la aprecian y valoran mucho. Es uno de sus signos de distinción. Por ello, no pierden detalle en elegir los mejores productos.
Nápoles es una ciudad única, caótica y romántica. Y si la visitas, respirarás por sus calles esa pasión de sus habitantes por la comida y por su gastronomía propia.
Pero en este post te hablaré sobre un aspecto muy concreto de su gastronomía: los dulces napolitanos. Sin duda, sólo por ellos querrás volver a Nápoles. Porque te aseguro que ni en Roma encontrarás postres tan sabrosos. Aquí va mi lista de aquellos que me robaron el paladar.
Pastiera
Me gustó tanto cuando estuve allí durante mi Erasmus que la elegí como postre de cumpleaños. Esta tarta rellena de queso ricotta con base de trigo la puedes encontrar en versiones individuales o en tamaño tarta. Es un producto típico de la región de Campania, donde se encuentra su capital, Nápoles. Lo que más me gusta es el toque de agua de azahar que tiene. Aunque se consume durante todo el año, es uno de los dulces napolitanos típicos de Pascua.
Sfogliatella
Es la reina de los dulces napolitanos. La rizada o “riccia” (la que puedes ver en la imagen) es la más famosa y la que más me gusta. Se elabora con masa de hojaldre o “sfoglia” que hace que tenga esa textura tan característica. Rellena también de ricotta es un postre originario de la costa Amalfitana, concretamente del Monasterio de Santa Rosa. Su otro tipo, la sflogiatella lisa o “frolla” está hecha con masa quebrada y es redonda.
Babá
¡Ojo con el babá! No a muchos les suele gustar este postre. Quizás sea por la textura que tiene al estar bañado en alcohol. Pero a mi la verdad que me encanta. En España sería el equivalente del típico bizcocho borracho, para que nos entendamos. El babà no es napolitano, es de origen polaco. Su inventor fue el zar Stanislas Leczynski. Por sucesos de la historia acabó llegando a Nápoles, donde lo han adoptado como propio.
Cannoli
Los cannoli tampoco son napolitanos de origen, pero esta vez sí son italianos. Concretamente de Palermo (Sicilia). Es una especie de masa que recuerda a una galleta con la que se hace un cilindro y se rellana de nuevo con ricotta. Aunque sea típico de carnaval, se puede encontrar en las pastelerías napolitanas durante todo el año. Los hay de multitud de sabores, desde pistacho, chocolate, vainilla… ¡Te encantarán!
Antes de pasar a los dos últimos postres, te quiero recomendar la mejor pastelería para proba estos 4 dulces naplitanos. Se llama Pastelería SfogliateLab. Se encuentra justo al lado de la estación central de tren de Nápoles. Si quieres empezar bien tu viaje, en cuanto llegues a la ciudad entra en esta pastelería y compra alguno de estos dulces, no hay mejor manera de comenzar a conocer Nápoles.
Helado italiano
No podía faltar en esta sección el famoso helado italiano. Y es que, hay un lugar en Nápoles que es el rey de los helados. Se llama heladería Mennella. La variedad y sabor de sus helados te harán querer volver y repetir. Y sin duda, si algo te dejará aún más alucinado que el sabor de sus helados es el cucurucho. Lo elaboran al momento, incluso puedes verlo tú mismo, y es de una textura consistente y densa (nada que ver con el barquillo) que combina a la perfección con el helado.
Y, por último, el príncipe de los postres napolitanos. El “fiocco di neve” o copo de nieve. Es una especie de bollo pequeñito relleno de crema de leche. Y el lugar por excelencia donde mejor los preparan es en la Pastelería Poppella.
¿En tu viaje al corazón de Campania probaste dulces napolitanos que no están en la lista, pero que merecen estarlo? Déjanos en comentarios tus favoritos para que, cuando volvamos a esta ciudad tan única, los probemos.
Poco se conoce la gastronomía de Rumanía. Es una cocina con una gran mezcla de influencias de otros países como Rusia, Turquía, Francia y Hungría. Antes de viajar allí, seguramente al igual que tú, no conocía nada de ella. Eso cambió cuando me puse a investigar en internet y comencé a ver todo lo que ofrecían los restaurantes rumanos y su gran cantidad de platos exóticos para alguien de España.
Después de tanto investigar y, sobre todo, después de estar un mes en Rumanía probando sus sabores, os traigo una recopilación de aquellos que más me gustaron. Sin duda, en cuanto vuelva al país, los volveré a probar.
Sarmale 🥬
No puedes pasar por Rumanía sin probar estos rollitos de col rellenos de carne y arroz. Normalmente se acompañan con nata agria y puré de polenta. Te consejo combinar los rollitos de sarmale con estos dos acompañamientos en una misma cucharada. El sabor será mucho mejor.
La primera vez que los probé fue en Casa Ferdinand. Es un restaurante rumano situado en Sighisoara. Estoy segura de que, si vas a viajar a Rumanía, pasarás por esta ciudad, ya que es un gran atractivo turístico. Te recomiendo que hagas una parada en él. De hecho, fue el restaurante que más nos gustó de Rumanía.
Papanasi 🍨
Sin duda, mis favorito de Rumanía. Estos donuts fritos acompañados de nata agria y mermelada de frutos rojos te encantarán. Y no sólo por su sabor dulce, si no también por su presentación. Era de las cosas que más ganas tenía de probar y me encantaron.
En Casa Ferdinand hacen su versión un tanto particular, que también está muy buena. Pero si quieres probar los típicos, el sitio que más me gustó fue Restaurante Burg. Se encuentra en Bran. y estoy segura de que también pasarás por allí durante tu viaje. Es donde se encuentra el supuesto castillo de Drácula.
El mejor tentempié para el camino. Es una especie de masa de pan blandita con forma circular rellena de infinidad de sabores. Los hay de chocolate, de patata, de queso, de mermelada… Dulces y salados, de todos los tipos. Mi favorito fue el de patata.
Sólo los encontrarás en una ciudad, en Cluj Napoca. Y fueron nuestro acompañante perfecto para un día de tren y de cambio de ciudad. Concretamente, los compramos en una panadería de la calle Matei Corvin.
Kurtoskalaks 🥖
Estos ocupan el segundo lugar en mi lista de favoritos. No sólo son típicos de Rumanía, también lo son de Hungría. Su traducción sería “pastel de chimenea” debido a la forma cilíndrica de su masa. Por fuera se decora con varios tipos de alimentos: canela, azúcar, nueces, chocolate… Mi favorito es el de azúcar.
En cuanto a los restaurantes rumanos donde comerlos, en este caso os voy a dar dos recomendaciones. Una es el puesto Karoly Kurtoskalaks, que lo podéis encontrar en ciudades como Sinaia, Bucarest o Constanza. Y otra es un pequeño puesto en el pueblo de Biale Tusnad. No hace falta que os especifique cuál, es un pueblecito muy pequeño y sólo hay uno.
Langos 🥞
Fue el descubrimiento del viaje y nuestro desayuno la mayoría de los días. Esta masa parecida a los churros españoles se combina con multitud de sabores. El más típico es el de nata agria con queso, pero yo me decanté por el sabor dulce, el de chocolate. Con un café te dará la energía que necesitas para seguir con el viaje. Los mejores, sin duda alguna, son de nuevo, en el puesto Karoly Kurtoskalaks. Probamos varios sitios y este es nuestro favorito.
Ciorba 🍵
¿Una sopa bien calentita para cenar? ¡NO! No hagas como nosotros y pídela a la hora de comer. Por la noche no suelen prepararla. Lo más exótico es pedirla dentro de una hogaza de pan. Os aseguro que está muy buena y es toda una experiencia. De nuevo, en Casa Ferdinand la hacen buenísima.
Covrigi 🥨
Su traducción sería “begel” o panecillo. Son como una especie de rosquillas grandes rellenas. Para que nos entendamos, vendrían a ser el «pretzel», pero en versión rumana. También existe su versión salada y dulce. Nosotros con un café nos quedamos tan a gusto. En Sibiu, en la calle Nicolae Balcescu, encontrarás muchas pastelerías que los venden.
Gogosi 🍩
Una especie de berlinas o donas rellenas, así es el gogosi rumano. No sé muy bien la traducción, pero esa palabra es la que ponía en los cartelitos de la pastelería. De nuevo es una gran opción de desayuno o de tentempié. Los puedes encontrar dulces o salados. De nuevo, los comimos en Sibiu, en la misma calle.
Un extra no típico 🥞
Y, por último, aunque no sea típico, os traigo uno de los restaurantes rumanos que más os gustarán. Realmente, es un sitio de tortitas que te dejará con la boca abierta… Aunque no por mucho tiempo. Yep and Yo se encuentra en diferentes ciudades del país, pero nosotros lo visitamos en la ciudad de Cluj. Sirven unas tortitas enormes por un precio de risa (al menos cuando nosotros fuimos en 2018). Además, te las preparan delante de ti. El lugar está muy bien decorado y el café está muy bueno. Ideal para un desayuno enérgico viajero.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumiremos que estás de acuerdo.